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Horror en Pakistán: talibanes mataron a 130 chicos
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Al menos 130 adolescentes murieron en una escuela bajo administración militar en Peshawar, en el noroeste de Pakistán, que fue atacada por un comando talibán.
Tras cinco horas de enfrentamientos, el ejército y la policía de Pakistán dieron por terminada la toma de rehenes.
Los seis atacantes están muertos, confirmó un comunicado militar. «El edificio ya es seguro», se añadió, después de que las tropas registraran todo el lugar en busca de bombas.
Según los militares, «cinco extremistas fueron abatidos por los comandos y uno detonó un chaleco explosivo al ser rodeado por las tropas».
Los talibanes atacaron por la mañana la escuela, administrada por el ejército, y tomaron a unos 500 alumnos y profesores como rehenes, a los que mantenían encerrados en un auditorio.
Las fuerzas de seguridad iniciaron una operación poco después del inicio del ataque, anunció Pervaiz Khattak, ministro jefe de la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa. El área fue acordonada y los helicópteros sobrevolaban la zona.
Los talibanes paquistaníes aseguraron que la masacre es una represalia por el sufrimiento de sus familias por la ofensiva del ejército en las zonas tribales del noroeste de Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán. Los militares llevan meses combatiendo allí a los grupos extremistas talibanes y los ligados a la red Al Qaeda.
Un chico de 16 años contó que vio la muerte «de cerca» y fingió haber fallecido para sobrevivir.
Desde su cama, en un hospital de la ciudad, Shahrukh Khan contó que él y sus compañeros estaban en el auditorio del establecimiento cuando ingresaron cuatro hombre armados.
«Alguien nos gritó que nos agachásemos y escondiéramos abajo de las mesas», dijo Khan, agregando que los hombres gritaron «¡Dios es el más grande!» antes de abrir fuego.
«Uno de ellos gritó: ‘Hay muchos chicos debajo de los bancos, vayan a buscarlos'», declaró Khan.
«Vi un par de botas negras que venían hacia mí. Ese hombre probablemente estuviera buscando estudiantes escondidos debajo de los bancos», agregó.
Khan sintió mucho dolor cuando le dispararon en ambas piernas justo debajo de la rodilla.
Optó por hacerse el muerto, añadiendo: ‘Doblé mi corbata y me la puse en la boca para no gritar'».
«El hombre de botas negras siguió buscando estudiantes y metiéndoles balazos en el cuerpo. Me quedé lo más quieto que pude y cerré los ojos, esperando que me volvieran a disparar», contó.
«Mi cuerpo estaba temblando. Vi a la muerte tan de cerca (…) Nunca me olvidaré de las botas negras acercándose. Tuve la impresión de que era la muerte que se me acercaba»
Mientras su padre, un almacenero, lo consolaba en su cama empapada de sangre, Khan recordó: «Un rato después los hombres se fueron y yo me quedé ahí unos minutos. Luego intenté levantarme, pero me caí al piso como consecuencia de mis heridas».
«Cuando me arrastré hasta el salón siguiente, fue horrible. Vi el cadáver de nuestra secretaria en llamas», afirmó.
«Estaba sentada en la silla con sangre que le chorreaba del cuerpo mientras se quemaba», agregó.
El sangriento ataque talibán contra una escuela de hijos de militares en Pakistán finalizó con la muerte de los seis asaltantes, indicó la policía.
En el asalto mataron al menos a 130 personas, en su mayoría niños y adolescentes, según las autoridades.
Las fuerzas especiales del ejército rescataron a más de una decena de estudiantes y personal de la escuela, afirmaron.
Según testigos, una fuerte explosión sacudió la escuela pública, tras lo cual los atacantes fueron aula por aula disparando a los estudiantes.