ENTREVISTAS
“Soy medio caprichosa para aceptar un trabajo”
volanta
Arranca el domingo con “Silencios de familia”, el nuevo unitario de El Trece, que la motivó para volver a la tele. “No agarro nada que me obligue a descuidar mis otras cosas”, asegura.
Florencia Bertotti prefiere no ver nada de “Silencios de familia”, el nuevo unitario de Pol-ka que debuta el domingo por El Trece y que ella protagoniza junto a Adrián Suar y Julieta Díaz. ¿Cuestión de cábala? ¿Nervios? “No, me parece mejor verlo en el momento que sale al aire. Y nervios no, sí un poco de ansiedad, pero todos los que vieron algo dicen que está muy bueno. Adrián dice que está quedando impecable, pero uno hasta que no lo vea no sabe bien. Uno quiere tener su opinión”, remarca Florencia.
¿Alguna vez Suar dijo en la previa que algo no le gustaba?
_(Risas) Justo el otro día le pregunté “¿Alguna vez dijiste esto es una porquería antes de arrancar un programa al aire?”. Y me dijo: “No, pero uno se da cuenta cuando es algo que te encanta o algo que está bien o prolijo”. Y esto le encanta, jeje. Supongo que es un buen augurio. Ojalá.
“Silencios de familia” cuenta la historia de “Los “Diamante”, una familia de clase media de un tradicional barrio de Buenos Aires, constituida por Miguel (Suar), su esposa Elisa (Díaz) y sus tres hijos. La vida para los Diamante se presenta tranquila y previsible (más allá de algún inconveniente que puedan ocasionarle sus hijos). Sin embargo, este esquema familiar mostrará la debilidad de su estructura cuando Fabiana (Bertotti), una nueva paciente de Miguel (que es dentista), aparezca en escena. “Fabiana es una chica con una historia familiar muy distinta a la de ellos. De mucha soledad, de poco cariño y cuidado. Y descubre en esta familia, a la que llega por casualidad, todo lo que ella no tuvo. Se enamora de esta familia y quiere estar ahí. Ese es el disparador para todos. Fabiana atraviesa la familia y ahí muchas cosas ocultas se ponen sobre la mesa y en evidencia”.
Es difícil imaginarte el domingo mirando el minuto a minuto…
_No, no sabría ni dónde hacerlo, jeje Pero bueno, ojalá que le vaya bien al programa y a la gente le guste.
Florencia Bertotti no es de esas actrices que siempre está en pantalla, y eso no sucede por falta de propuestas, sino por decisión propia. Su tiempo con su hijo Romeo, con su pareja, el actor Federico Amador, su emprendimiento de ropa de bebés y chicos, Pancha, y sus momentos para componer y cantar son innegociables. “La condición número uno para que acepte un trabajo es que yo sienta que lo puedo abordar sin tener que descuidar estas cosas. Tengo que sentir que lo puedo hacer con armonía, con tranquilidad, sin dejar de lado nada. Y después sí me fijo en el libro y el personaje… Pero si me decís que es una serie de época, tipo 1810, me da mucho embole, jeje. Uno también es medio caprichoso. Yo lo primero que pienso es ¿me va a gustar? ¿me va a divertir? ¿me van a dar ganas? No sé, capaz no es muy profesional, muy estratégico lo mío. Eso si no tengo una necesidad económica ¿no? Si uno puede elegir, lo primero que pienso es si voy a estar contenta en el tiempo fuera de casa. Y en este caso se dieron todas las condiciones.
También esto puede ser que te cotice más, que te convierta en una figurita difícil…
_Puede ser… igual yo no lo pienso tanto. Simplemente me pasa que termino un programa y me cuesta comprometerme con otra cosa rápidamente. Tampoco me gusta mucho el compromiso a largo plazo. Por ejemplo, si ahora Adrián me habla para una tira para fines del año que viene a mi me agarra como claustrofobia. No puedo proyectar tanto y a veces en tele sí hay que hacerlo. En general no me gusta ir pasando de una cosa a la otra como un pasamanos. Conozco mucha gente que le pasa al revés, que si está por terminar algo y no tiene nada para el futuro le agarra desesperación. A mí me pasa al revés. Si sé todo lo que va a pasar me deja de gustar.
¿Cómo es tu relación con Suar? Siempre te suele convocar…
_Lo conocí cuando arranqué en “Son Amores” (2002-03). Siempre tuve una relación cordial, distante de productor y actriz. Recién cuando trabajamos juntos en “Igualita a mí” (2010) cambió el vínculo, generamos confianza, lo conocí más y me empecé a divertir con él. Generamos un código de improvisación y ser generoso con el otro. Bueno, después me convocó para “Guapas”. Siempre sentí que tiene ganas de verme en los proyectos y me da mucho espacio para opinar, sugerir… También me abrió muchísimo las puertas con las canciones, con mi costado como compositora, y eso se lo agradezco mucho.
El tema de “Guapas” (interpretado por Fabiana Cantilo) era tuyo, el de “Silencio de Familia” ¿también?
_No, el tema principal lo canta Diego Torres. Pero sí hay un tema mío en el programa. Me animé y lo canté yo esta vez, jeje.
¿Tenés varios temas como para lanzar un disco?
_Si, tengo un montón de canciones. Pero siempre me frena el hecho de ponerme a cantar, para mí es la exposición más grande del mundo. Me da pánico. Me encanta, lo trabajo un montón, pero es algo que me supera. Me falta terapia para ponerle la cara a un proyecto musical, jeje. Escribo hace mil años, tengo miles de canciones. Me junto una o dos veces por semana siempre a componer, a cantar, a grabar… Tengo muchas canciones lindas para hacer, lo digo siendo objetiva, pero me falta un pasito.
Periodista: Darío Doallo
Fuente:La Razón