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Martín Lousteau: «Yo no voy a estar en un gobierno del PRO»

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Uno de los candidatos a jefe de Gobierno de Eco compartió una mesa de café con Infobae. Dijo que Macri le ofreció varios cargos pero marcó fuertes diferencias ideológicas. Además habló de los «trastornos psicológicos» de Guillermo Moreno y contó pormenores desconocidos de la polémica por la 125.

No me digan que no me van a invitar con nada para tomar», bromeó Martín Lousteau con tono de queja. La bandeja de «Tuco», con un café espresso y una botellita de agua mineral, acalló el reclamo en tiempo récord. Por cuestiones logísticas esta vez hubo que improvisar la mesa de bar en el lunch de la redacción de Infobae, pero el espíritu de este ciclo de entrevistas no se alteró en absoluto: hubo discusión, polémica y confesiones hasta hoy desconocidas de uno de los principales precandidatos que pretenden suceder a Mauricio Macri en la Ciudad.

«A mí me han ofrecido de todo», disparó, por ejemplo. «Desde partidos chicos, que te prestan el sello para meter un legislador, hasta ofertas de espacios grandes como el PRO, que me hizo una propuesta en 2013 y otra ahora, en estas elecciones», develó. El dato despertó a la mesa: «¿Mauricio Macri le prometió un ministerio en una eventual presidencia?». «Me han ofrecido desde lugares en la elección hasta la intención o el compromiso de tenerme como un actor importante el día de mañana», confesó.

El dato alimentaría las especulaciones del resto de los candidatos que hablan de ECO como una colectora del PRO, si no fuera porque el propio Lousteau les puso un freno con un compromiso que quedó registrado ante las cámaras: «Yo me llevo bien con Gabriela (Michetti) y hubo tanteos para hacer una fórmula conjunta, pero yo le propuse que vayamos a Primarias, no dentro de ahí; yo no voy a estar en un gobierno del PRO».

La entrevista se grabó el martes 21 de abril y se prolongó durante casi 50 minutos. Fue una de las más largas del ciclo. Antes y después de que las cámaras estuvieran prendidas, hubo tiempo para repasar las hazañas del invitado como jugador amateur de tenis, una anécdota del día que fue a la popular de Independiente siendo ministro de Economía y un compromiso para debatir con el resto de los precandidatos que superen las primarias porteñas.

«Es la primera vez que una persona más chica que yo no me tutea», rezongó ante la indisciplina de uno de los interlocutores que recién cuando la batería de la cámara agonizaba se animó a cambiar el «usted» por el «vos». «Es un hábito profesional», se justificó el periodista señalado.

Durante la entrevista, Lousteau repartió esfuerzos para marcar diferencias con el PRO y con el Frente para la Victoria. Sin embargo, su paso por la gestión kirchnerista fue una parada obligada. «¿Cristina Kirchner lo decepcionó?», escuchó mientras bebía un sorbo de agua mineral de una botella a la que le sacó la etiqueta. «Sí», respondió sin dudarlo. Al argumentar la respuesta repasó las diferencias de criterio que mantenía con la Casa Rosada desde antes de aceptar el Ministerio de Economía y juró que renunció por las diferencias en torno a la inflación y no por la polémica Resolución 125 de retenciones móviles.

«La Presidente no creía que teníamos un problema de inflación, entonces una cosa es que discutamos sobre las herramientas para combatir la inflación y otra cosa muy distinta es que vengan y te digan: no, no hay inflación», recordó.

«Pero usted fue el autor de la Resolución 125», provocó la mesa. «Yo soy el responsable final del resultado porque era el ministro, de eso me hago cargo; la alternativa era peor y uno de los aprendizajes de esto es que a veces el mal menor tampoco está bien», reflexionó.

La historia pudo haber cambiado antes de llegar al «no positivo» de Julio Cobos en el Congreso. Una noche –repasó Lousteau– le mintió incluso a su custodia para participar de una reunión secreta con los representantes de Federación Agraria. Se dieron las manos y el encuentro terminó con un acuerdo que nunca fue anunciado. «Néstor Kirchner dio marcha atrás y no quiso anunciar lo que habíamos cerrado», repasó casi con melancolía. «Entonces Kirchner dinamitó la posibilidad de acuerdo», lo interrumpieron. «Sí, claro que sí, hubo un momento en el que no quiso dar el brazo a torcer, pero no hablemos más de esto», pidió.

-¿Cuál es la primera imagen que le viene a la cabeza cuando piensa en Moreno?
Cada vez que veo a Moreno en una imagen, cada vez que lo nombran a Moreno, pienso que es parte de la anomalía que tenemos como sociedad, que pensamos que hay cosas que no nos van a pasar y nos pasan. Yo creo que Moreno tiene problemas psicológicos. Es una persona que tiene trastornos. Llegó a un cargo muy importante y tuvo poder informal mayor que el cargo que ostentaba. Miren lo que le hizo hacer a la Presidenta en Angola. ¡Llevar a La Salada! Y además es una persona que no entiende de economía. Yo siempre digo que para la profesión de economista, es lo mismo que un curandero para la medicina. Me aparece anómalo.

-Pero a Moreno lo eligió la Presidente. ¿Ella también tiene trastornos?
Le habrá visto alguna utilidad. Yo lo que vi es que Moreno era un actor que tenía peso. A mí me parece que es anómalo. En Brasil Moreno dura dos minutos. En Uruguay dura cinco.

Lejos de aquellas historias de 2008 que lo marcaron de por vida, Lousteau es hoy uno de los aspirantes a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de ECO, un desmembramiento del sueño progresista que años atrás había encarnado UNEN. El domingo su boleta competirá contra las de Graciela Ocaña y Andrés Borthagaray.

– ¿Cómo se define ideológicamente?

Soy socialdemócrata.

– ¿Qué significa eso en la Argentina?

En todos lados del mundo hay conservadores y reformistas. Hay algunos que creemos que el rol del Estado es modificar el statu quo de manera sustentable en el tiempo y rigurosa. Y acá es muy difícil porque ese espacio a veces lo coopta alguien haciendo cosas que no son sustentables en el tiempo. Es muchas veces lo que hace el kirchnerismo: hace cosas que dicen que van para un lugar y en el fondo terminan teniendo el efecto inverso. Y por eso tampoco soy del PRO, porque es un partido statuquista. Yo creo que Felipe Solá dentro del peronismo es un socialdemócrata.

– ¿Y qué otros dirigentes socialdemócratas hay en el país?

Para mí es un espacio que ha quedado compactado muchas veces en populismos de derecha y de izquierda. El populismo es la subordinación permanente del largo plazo al corto plazo. Cuando yo empiezo a gastar mal, eso es insostenible y termina en una crisis. ¿El kirchnerismo y el menemismo fueron opuestos? Sí, pero los dos fueron populistas. Los dos eligieron una manera de administrar la cosa pública que termina siendo insostenible. Y ese es el problema de la Argentina, que genera crisis permanentes.

¿Quiénes son socialdemócratas? Los socialistas de Santa Fe, los radicales de Mendoza son un poco más conservadores en algunas cosas pero en otras son bastante socialdemócratas, Margarita Stolbizer. Yo creo que encontrás ejemplos, lo que no se ha podido construir es un espacio que represente los anhelos de tener un país moderno y de iguales.

Si vos me preguntás ‘¿Pino está a tu izquierda?’, ¡sí! ‘¿Macri está a tu derecha?’, ¡sí! ¿De quién estás más lejos? Y yo pienso que estoy más lejos de Pino, porque no creo que pueda tener una visión moderna de lo que es el socialismo.

Lousteau mira para su derecha y se encuentra con una constante de este ciclo de entrevistas: su asistente de prensa hace señas para ir cerrando. Hay vecinos que esperan en una caminata de campaña. «Avisales que sí, que vamos a ir», pidió el candidato antes de sumergirse una vez más en la charla con Infobae.

Adrián Escandar

– Para Durán Barba el PRO es un partido de izquierda.

¿Pero ustedes vieron por qué dijo que es de izquierda? Porque en las listas había armenios, musulmanes, judíos y homosexuales. ¿Eso es un partido de izquierda? Eso es un partido profundamente conservador que para mostrar que no lo es te dicen ‘tenemos un judío, un musulmán y un homosexual’… ¡Y ahora tienen un chino! La verdad que me parece que es de un conservadurismo profundo, eso. Y la Ciudad, que tiene dos veces más de recursos por habitantes que hace quince años, incrementó su desigualdad. Eso es un partido de conservador. La zona sur tiene el doble de mortalidad infantil, el doble de delitos, el triple de problemas habitacionales, no le resolviste el acceso a la educación ni a la salud. No veo que sea un partido progresista.

– ¿Qué ofrece su espacio para cambiar el statu quo de la Ciudad?

Si uno mira lo que pasó en la Argentina en estos últimos 12 años, puertas adentro estamos todos un poquito mejor. Quizás tu casa es un poquito más grande, hiciste una pieza más o compraste electrodomésticos… Tenés trabajo, los chicos no van al colegio para comer sino para educarse. Cambió. Si sos ama de casa, tenés jubilación.

Ahora después de 12 años de crecimiento cuando abrís la puerta de tu casa y salís al espacio público, todo está más degradado. La infraestructura, la seguridad, el cuidado del espacio público… los códigos de convivencia entre nosotros están más degradados, la cultura está más degradada. Para mí lo primero que hay que hacer es recuperar eso: priorizar todo lo que es el espacio público, que no es sólo seguridad, iluminación, basura y vereda. Salud y educación también son espacio público.

En términos de desigualdad los problemas se entrecruzan. Nosotros queremos declarar al sur como zona de desarrollo prioritario, esto es, converger los recursos del Estado para una zona que el PRO mira como el Far West, como la frontera de la Ciudad. Pero si la trabajás bien puede ser todo lo contrario: un punto de encuentro para aquellos que vienen del sur o de la provincia.

– Fue bueno el kirchnerismo entonces si se creció tanto estos años.

La crisis fue enormemente costosa. Cinco presidentes, más de la mitad de la población en situación de pobreza, un cuarto de desocupados… Muertos. Pero el tusnami de la crisis se llevó puestas cosas buenas y cosas malas. De golpe la Argentina fue híper competitiva, tenía superávit fiscal y además no pagabas la deuda. Entonces empezaste a crecer. Y a partir de 2005 te regalaron la soja, entonces tuviste más recursos para expandir el Estado. Y en lugar de hacerlo de una manera sostenible, se hizo todo eso de una forma tan insostenible que terminaste con una inflación de dos dígitos, déficit fiscal, sin resolver el default, pobreza en ascenso, déficit energético, carencia de infraestructura…

Adrián Escandar
– ¿Con este combo el país se encamina hacia una nueva crisis?

Este combo implica que has acumulado inconsistencias que son profundamente problemáticas. ¿Es una crisis? No, dependiendo de cómo lo manejes. Dependiendo de si el que viene tiene la capacidad de ver desde el punto de vista técnico por dónde hay que empezar a resolverlo y si tiene la muñeca y el apoyo para hacerlo. Yo creo que de eso depende que la Argentina no termine con un problema más grande.

– ¿Quién le gusta más: Scioli, Macri o Massa?

Todos tienen cosas buenas y falencias bastante importantes.

Suena un teléfono y ahora sí no hay más tiempo para preguntas. Lousteau agradece y posa para las últimas fotos. «Hablaron poco de Ciudad», lamentó uno de sus asesores. Ya habrá otra posibilidad: el candidato se comprometió a volver después de las Paso.

Fuente: Infobae.

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