ENTREVISTAS
«Filmar es una forma de terapia»
volanta
Ampliamente considerado como uno de los cineastas más imaginativos y visuales del cine, Tim Burton es un indispensable: si estrena algo nuevo, hay que verlo. Sea actuado por actores o animación, nunca defrauda. Y esta semana es una de ésas: su más reciente trabajo de dirección, Big Eyes se estrena en nuestro país este jueves. Además de la dedicación de Burton al cine, es un entusiasta del dibujo y la pintura, y este film es una confluencia de sus dos pasiones, el cine y el arte.
Big Eyes (sin traducción local) narra, a su estilo, un drama centrado en el despertar de la artista Margaret Keane, su gran éxito en los años ’50 con sus cuadros que representaban niños de grandes ojos, y los problemas legales que tuvo con su marido y marchand Walter Keane, quien figuraba con su firma como el autor de las obras.
Según consignó Tiempo Argentino, Margaret Kane y Tim Burton se conocían incluso antes de hubiera un guión cinematográfico trabajándose. «Tim me encargó hacer retratos y luego compró varias de mis pinturas. No pude evitar el que me agradara. No me puedo imaginar a nadie mejor que Tim Burton dirigiendo esta película,» dijo la pintora al ser consultada por la prensa durante el estreno en los Estados Unidos en diciembre del año pasado.
“Las películas son para mí como una forma cara de terapia. Nunca estuve interesado en lo que los demás pensaban. Siempre me sentí algo triste; por eso creo que merece la pena luchar por una visión».
Un dato curioso: Keane hace una aparición cameo en la película, en una escena filmada en San Francisco, en el Palacio de las Artes. «Se suponía que debía ser una viejecita sentada en un banco, disfrutando del día. ¡Fue tan conmovedor! Tim se acercó y me dio una pequeña Biblia y me dije a mí misma: ‘¡Qué amable es! Sabe cuánto me gusta la Biblia, así que me dio una para leer mientras estaba sentada allí Será un día que siempre recordaré,» contó la artista. Es que uno de sus grandes meritos en su vida de director, es estar en los detalles.
En realidad, la idea de esta película no fue del director, sino de dos guionistas que hace años venían con el deseo de contar la historia, y al enterarse que Burton gustaba del trabajo de la artista, se lo ofrecieron para que se pusiera al frente del proyecto. Sabían que él lograría llevarla adelante, ya que es uno de los grandes cineastas de estos tiempos.
Tal vez uno de los mayores logros de Tim Burton en el cine fue ayudar a revitalizar la industria del «stop-motion», a partir de su creación y clásico de culto de 1993, El extraño mundo de Jack, y seguido por El cadáver de la novia en el 2005 y en el 2012 con Frankenweenie, películas que fueron nominadas tanto al Oscar como al BAFTA. En el camino, entre animación y animación, rodó varios clásicos cinematográficos en su haber. El listado cuenta 30 películas. El joven manos de tijera fue su primer gran éxito, dirigida, co-escrita y producida por Burton. El film también marcó el inicio de su colaboración cinematográfica exitosa con Johnny Depp, quien tuvo una actuación conmovedora en el papel protagonista, aunque es discutible que sea su primer hit, porque antes hizo la original Beetlejuice en 1988. Y el éxito de taquilla de acción Batman en 1989, más su secuela de 1992 Batman Regresa, con un inolvidable Danny De Vito como el pingüino y una mortalmente sexy Gatúbela encarnada por Michelle Pfeiffer- tampoco lo alejaron del éxito y el reconocimiento.
En 2010, con Alicia en el país de las maravillas, ganó dos Oscar de la Academia, y recaudó más de mil millones de dólares en taquilla en todo el mundo. También mereció un Premio National Board of Review por su trabajo en la película del 2007, Sweeney Todd, además de un Globo de Oro a la mejor película musical. Sin dudas los premios eran –son- algo común para Tim.
Anteriormente, recibió una nominación al BAFTA al mejor director por el drama de fantasía 2003, El gran pez. Su película aclamada más por la crítica, Ed Wood de 1994, ganó dos premios Oscar, un Globo de Oro y dos nominaciones a los premios BAFTA.
La lista de buenas realizaciones sigue: Sombras tenebrosas, Charlie y la fabrica de chocolate, El planeta de los simios, La leyenda del jinete sin cabeza, y Marte Ataca.
“Las películas son para mí como una forma cara de terapia. Nunca estuve interesado en lo que los demás pensaban. Siempre me sentí algo triste; por eso creo que merece la pena luchar por una visión. ¿Por qué malgastar tu vida haciendo los sueños de otro? Si alguna vez tuviste esa sensación de soledad, de ser un extraño, nunca te deja. Podés ser feliz o exitoso, pero eso nunca te deja. Cualquier persona con ambiciones artísticas intenta siempre reconectar con la forma en que veía las cosas cuando era niño,” reconoce Burton.
En 2009, su entusiasmo por el arte culminó en The art of Tim Burton, un libro de 430 páginas que comprende más de 40 años de su obra personal y sus proyectos. En noviembre de ese año, el Museo de Arte Moderno abrió una extensa exposición de su obra en Nueva York, que fue de gira por Melbourne, Toronto, Los Ángeles, París y Seúl. Una nueva versión de su exposición, El mundo de Tim Burton, inauguró en Praga en 2014 y están previstas paradas futuras en Tokio y Osaka. En 1997 publicó la querida serie ilustrada de poesía llamada The Melancholy Death of Oyster Boy & Other Stories.
Burton creció en Burbank, California y asistió al Instituto de las Artes, donde estudió animación, antes de pasar al departamento de animación de Disney. Una vez allí, dirigió el cortometraje de animación stop-motion Vincent, narrado por Vincent Price. También dirigió la adaptación del cortometraje inspirado en Kung-fu de 1983 de Hansel and Gretel, y el cortometraje de acción en vivo de 1984, Frankenweenie. Fueron sus primeros pasos.
Alguna vez dijo que “La mitad de la diversión es planear. Luego hacerlo. Es difícil encontrar la lógica en muchas cosas. Por eso no puedo analizar las cosas demasiado, porque a menudo no tienen sentido. Quizás es solo en los Estados Unidos, pero parece que si tenés pasión por algo, asustás a la gente. Sos considerado bizarro o excéntrico. Para mí, simplemente es que sabés quién sos. Siempre he estado mal representado. Me podría vestir con un disfraz de payaso y reír con gente feliz, pero seguirían diciendo que tengo una personalidad oscura. Siempre me han gustado los personajes extraños, nada más. La locura de una persona es la realidad de otra. Así que el mundo normal siempre me da miedo.”
Sobre su futuro, lo que se sabe es que está filmando El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (para estrenar en 2016), que se anunció Beetlejuice 2 y que los estudios Disney lo eligieron para enfrentar el desafío de rehacer el clásico de 1941, Dumbo. La película del elefante volador ganó el Oscar a la mejor banda de sonido, pero hoy apunta a revolucionar el cine infantil: Tim quiere que la película mezcle dibujos animados con actrices y actores reales. Si él lo dice, no puede ser tan malo. Como dijo Stanley Kubrick: «If it can be thought, it can be filmed» («Si puede ser pensado, puede ser filmado»).
Amy Adams, en la piel de una pintora
La cuatro veces nominada al Premio de la Academia Amy Adams había leído el guión de Big Eyes pero al principio no estaba dispuesta a hacerlo. «Pensé que era muy interesante, pero estaba en un momento donde quería actuar personajes con mucha seguridad, y no estaba segura de cómo iba a encontrar mi camino dentro de Margaret.»
Adams hizo un montón de investigación para prepararse para el papel de Margaret Keane. «Cuando uno tiene una historia que tiene dos lados y la gente que escribe sobre ella tiene perspectivas muy diferentes, es muy difícil entender lo que es la verdadera historia. Leí todo sobre ella, y no había mucho en sus propias palabras», así que viajó a San Francisco y pasó un día con Margaret Keane en la galería de la artista.
«Eso fue más beneficioso que cualquier otra cosa. Ella tiene mucha humildad, pero también hay fuerza y sentido del humor. Yo no quiero entrometerme, pero quería conseguir una comprensión de quién era y cómo podría haber sucedido todo esto. Con lo que me encontré fue con su gentil naturaleza,» dice la actriz de Escándalo americano.
El rodaje, y algunas claves del extraño mundo de Tim
Tim Burton tiene un arte propio que tiñe sus películas, pero también confía mucho en su equipo y es muy dedicado a las personas con las que trabaja. El círculo de la gente que colabora con él, película tras película, tiene un idioma no escrito que entre ellos entienden.
Por ejemplo, el director de fotografía, tres veces nominado al Oscar, Bruno Delbonnel, había trabajado con Burton en Sombras tenebrosas. «Su iluminación es exquisita, su encuadre es hermoso y su composición es genial», dijo Burton, quien estaba muy interesados en capturar en Big Eyes el ambiente y la sensación de los años ’50 y principios de los ’60. Pero no solo de imagen sino que se buscó verdad, porque es una película que tiene una historia precisa y bien documentada. El equipo de producción reprodujo todas las pinturas de la artista y se investigó su vida a fondo.
Las locaciones y el vestuario son unas de las tantas aristas que hacen a la películas de Tim Burton algo especial. Una de las diseñadoras de vestuario más célebres de nuestro tiempo, Colleen Atwood, que ganó tres premios de la Academia (Alicia en el país de las Maravillas, Chicago, Memorias de una geisha) y cuenta con otras siete nominaciones, volvió a ser parte del equipo de Burton por décima ocasión.
Atwood dice: «Tim es un artista increíble y la labor a su lado es una colaboración respetuosa”.
En Big Eyes hay muchas escenas que involucraban a muchas personas y el departamento de vestuario tuvo que vestir a unas 2000 personas con ropa de época. Atwood hizo el 90% de los trajes para todos los actores principales, mientras que muchos de los trajes de época para la muchedumbre y de fondo fueron alquilados pero con exhaustivo trabajo de selección: un mes de búsqueda y de pruebas.
“Su trabajo es muy original y cada vez que ponía un paso en el set y veía lo que los actores llevaban puesto, me quedaba asombrado. Fue muy específico y permitió que los actores sintieran que eran estos personajes,» dijo el director sobre la diseñadora.
Lo mismo en la búsqueda de los lugares para el rodaje. La película fue filmada en locaciones en Vancouver, Canadá y Hawaii, así como San Francisco, donde la pintora de 86 años vive actualmente.
Un actor de carácter
Christoph Waltz, el actor premiado con dos Oscar por sus actuaciones en las últimas dos películas de Quentin Tarantino (Bastardos sin gloria y Django sin cadenas), fue tentado a hacer este papel y todo se dio rápido. Burton y Waltz se reunieron en febrero de 2013 y, cinco meses después, la película estaba siendo filmada. Fue así: Tim le pasó el guión e inmediatamente después de leerlo Christoph llamó y dijo: «Me encanta, lo entiendo y estaré en ella, pero sólo si tu diriges.» Más o menos al mismo tiempo, Tim dijo: «Está bien.»
Fue con esa conexión que sintió con Christoph que Tim supo que las piezas se unían, y una vez que entró en juego, no tardó más que unos pocos días para tener a Amy a bordo. Tim estaba emocionado por eso y no podría haber soñado con tener un dúo como estas dos personas juntas.
«Me alejé de todo lo que podría parecerse a la vida real, en referencia a Margaret y Walter y todo esto, porque ¿qué se supone que debo hacer con eso? No estoy haciendo un documental, estoy interpretando un papel y creo que el arte dramático tiene un propósito diferente en nuestras vidas y nuestra sociedad», cree el actor.
Mentira escandalosa
La nueva película de Tim Burton tiene su inevitable impronta. Pero es un hecho real. Big Eyes cuenta la verdadera historia escandalosa de uno de los fraudes de arte más épicos de la historia. A finales de los años ’50 y comienzos del ’60, el pintor Walter Keane había alcanzado un éxito más allá de lo imaginable, revolucionando la comercialización del arte popular con sus enigmáticas pinturas de niños abandonados de grandes ojos.
Sin embargo, la extraña y chocante verdad finalmente se descubrió: las obras en realidad no fueron creadas por él en lo absoluto, sino por su esposa Margaret. Los Keanes, al parecer, habían estado viviendo una mentira colosal que había engañado al mundo entero. Una historia demasiado increíble para ser ficción.
Big Eyes se centra en el despertar de Margaret como artista, el fenomenal éxito de sus pinturas y la tumultuosa relación con su marido. Fue catapultada a la fama internacional al tomar crédito por su trabajo.
El film fue escrito por los ganadores del Globo de Oro Scott Alexander y Larry Karaszewski (que hicieron el guión de películas como El escándalo de Larry Flynt, Ed Wood, Monopoly). En 2003, Alexander y Karaszewski conocieron la historia de Margaret y Walter Keane, así que intrigados, comenzaron a investigar una historia que tomaría diez años para finalmente entrar en producción. Fueron ellos quienes convencieron a Burton de hacerla, quien aceptó por ser fanatico de la artista.
Big Eyes está protagonizada por Amy Adams y Christopher Waltz, pero en el reparto se destacan Danny Huston (Niños del hombre), Krysten Ritter (Breaking Bad), Jason Schwartzman (uno de los actores fetiche de Wes Anderson), entre otros. También aparece la propia Keane, en un cameo.
Fuente: Tiempo Argentino