ENTREVISTAS
Lalo Mir: «Me gusta ayudar a sobrellevar la rutina»
volanta
–¿Qué te apasiona de tu actividad?
–Y lo que me apasiona es una materia aérea. Trabajar de radio es trabajar en un mundo de aire donde nada es concreto, donde no existe la materia. Nada de lo que hacemos se puede tocar ni se puede visualizar. Si bien hay una evolución hacia el mercado audiovisual en lo que respecta a la radio, su esencia tiene que ver con lo intangible, con lo misterioso, con lo que no se ve, con lo que cada uno imagina. Lo que más me enorgullece, no lo sé, pero calculo que es la relación con la gente. El poder ayudar a sobrellevar rutina.
–¿Qué es lo que menos te gusta de tu profesión?
–Cuando hay rutinas, las rutinas. Trabajamos en un medio importante como una radio y, por supuesto, que estamos obligados a rutinas de horarios, tandas, comerciales. Pero también entiendo que es así, que para hacer lo que hago tengo que aceptar eso también.
–¿Cuál es el momento de la década del 90 que recordás con más cariño?
–Tuve dos hijas en los ’90. Son para mí, por supuesto, dos momentos de altísimo cariño. Eso en lo personal, pero uno piensa en otras cuestiones. En los ’90 hice dos programas de radio que me trajeron mucha felicidad: uno fue en el ’93 y otro en el ’94. En el ’95 mi serie de mi programa que fue Animal de Radio y eso fue muy importante es mucho cariño y mucho de todo.
–¿De cuál momento, también de esa década recordás con menos cariño?
–Recuerdo lo que pasó con la sede de AMIA, la Guerra del Golfo… Pero esa fue la década loca del individualismo. En realidad, es lo primero que me viene a la cabeza antes de esos dos que te mencioné. Fue una época muy difícil en el que se estaba viviendo un momento que después tuvo sus consecuencias.
–¿Qué tres discos de esa época seguís escuchando?
–Gran parte de los que escucho están en los ’90. Por ejemplo, Lobo suelto y cordero atado (1993) de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota es uno que siempre está dando vueltas. El que por supuesto aparece es Re (1994) de Café Tacvba que me encantaba, esa banda es una de las que más me gusta y salen en los ’90. «Señor Matanza», de Mano Negra del disco Casa Babylond se me viene a la cabeza como una de las cosas que en esa época me había gustado mucho.
–¿Cuál fue el último libro del que interrumpiste tu lectura?
–¡Un montón! Pero, el último que dejé fue uno de Juan Cruz Ruiz, que habla de periodistas y escritores, ese es el último. Entre los libros que me gustan y siempre vuelvo están La tía Julia y el escribidor (de Mario Vargas Llosa). Pero por ejemplo, Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez es algo que leo siempre. Hace poco leí Los funerales de mamá grande y me encantó.
–¿Qué tres películas de esa década te marcaron?
–Pulp Fiction que es de los ’90 me encantó y la recuerdo siempre. Después, Toy Story, me acuerdo que mis hijas eran chicas y entonces la vimos juntos y es un lindo momento también. Y después, Matrix que me mató. Me gusta mucho el cine más de entretenimiento, veo todo pero me gusta y tengo una tendencia al cine de ciencia ficción a las películas más fuertes.
–¿Cuál es el recital que recordás con más emoción?
–Por ejemplo AC/DC los vi dos veces. La primera vez que los vi fue impactante, los vi en París, y ahí también vi a Frank Zappa, que me dejaron sin aliento. Uno de los primeros en el extranjero fue Kraftwerk, una banda de fines de los ’70 y los vi en principio de los ’80. Era una banda electrónica y vi un concierto que fue realmente increíble. Y el concierto que más me impactó de todos fue Queen en Vélez, yo era chico y nunca había visto una cosa así.
–¿Viajás seguido?
–He sido muy viajero. Ahora viajo menos. Siempre vuelvo al Cuzco porque me siento bien. Por ejemplo, no hay mejor programa que irme al Cuzco y no hacer nada porque ya fui como ocho veces entonces ya fui a todos los museos y todas las iglesias, ya conozco. La última vez que fui el plan era irme a los bares de frente de la plaza, tomarme una cerveza y ver atardecer. Hay algo en la energía, en el cosmos o en el aire que me hace sentir bien, me pone de muy buen humor, aunque en el primer día me duela la cabeza por la altura.
–¿Qué costumbre creés haber perdido con la llegada de Internet?
–Tal vez leo un poco menos porque estoy más tiempo relacionado con la computadora. Pero en lo que respecta a la sociedad, creo que ha relegado mucho la lectura. Antes la lectura de libros o diarios era más pasiva y la lectura de Internet es una cosa más esquizofrénica porque te llena de links que te distraen y te llena de cosas. Al final creés que estás leyendo pero no, estás navegando y viendo un montón de cosas que no sabés para qué las estás viendo. Como es muy nuevo por ahí estamos deslumbrados y todavía no descubrimos cómo es su uso y qué utilidad le podemos dar. Pasamos también mucho tiempo con el celular mirando esa pantallita para mandar mensajes que nunca hubiésemos mandado.
–¿Qué profesión hubieras tenido, si no hubiera sido ésta?
–La arquitectura. Me encanta el desarrollo de las cosas, sin saber por qué cuando hay en un diario un suplemento de Arquitectura me lo leo. Me gusta mucho, me gusta ver cómo se distribuye el espacio, me gusta el urbanismo, me gusta la construcción. Cuando era chico trabajé un poco en la construcción, y trabajaba en un estudio y dibujaba planos.
Lalo Mir conduce Los 90 por NatGeo los domingos a las 22 hs. Además, tiene su participación en la tira Viudas e Hijos de Rock and Roll por Telefe y conduce Encuentro en el Estudio. En radio, comparte micrófono con Maju Lozano en Lalo por Hecho de lunes a viernes de 9 a 13 por La 100.
Fuente: Tiempo Argentino