DEPORTES
Argentina vapuleó a Bolivia
volanta
Argentina le ganó a Bolivia gracias al golazo de Pocho Lavezzi. En el primer partido después de lo que fue la frustrante definición de la Copa América ante Chile, Gerardo Martino decidió parar en cancha un equipo alternativo en su mayoría. Sólo Chiquito Romero y Kun Agüero formaron parte del once inicial.
En el fondo, Milton Casco, Gonzalo Rodríguez, Ramiro Funes Mori y Emmanuel Mas; delante suyo Tortuga Pereyra y Matíaz Kranevitter se repartieron el mediocampo, mientras que Erik Lamela fue el encargado de la generación. En el tridente de ataque, Nico Gaitán, Agüero y Pocho Lavezzi.
Tantos nombres nuevos, varios de ellos pensando en la tan anunciada renovación, hacían suponer que de juego asociado habría poco y nada. Sin embargo, el desarrollo de las acciones demostraron otra cosa. Los talentos con buen pie son capaces de entenderse sin tener demasiado rodaje.
Iban un puñado de minutos cuando el Kun se vistió de asistidor para que defina Lavezzi de volea tras parar la pelota con el pecho. Poco después, el propio hombre del Manchester City la picó ante la salida del arquero boliviano para sellar el 2-0 con categoría… y sobre el final de la primera mitad nuevamente el ex Independiente y Atlético Madrid se la jugó a Pocho Lavezzi entre líneas permitiendo el 3-0 del punta de Paris Saint German.
Comenzado el segundo tiempo, una nuevadevolución de gentilezas: Lavezzi armó la jugada y Kun definió con categoría que pocos tienen. Fue el segundo de su cuenta personal, y el 32do en la Selección, por lo que igualó el escalón de Diego Armando Maradona como uno de los máximos artilleros de la Argentina.
Sólo quedó tiempo para la frutilla del postre: el estadio esperaba el ingreso de Lionel, y Martino lo metió a los 20 minutos del segundo tiempo. Y él cumplió. En la segunda pelota que tocó le puso la cabeza a un centro de Casco desde la derecha para decorar el marcador. Faltaba más. Messi ya había metido un gol, cierto, pero no un gol a lo Messi. Entonces, a la media hora del complemento, se encargó de convertirlo. Dejó tirado por el piso al arquero con una gambeta corta y después sí, definió al arco vacío tal es su costumbre.
Disconformes con la media docena de goles, Ángel Correa, que entró por Lavezzi cuando empezaba a bajarse el telón, marcó el pase a espaldas de los defensores y, de primera, la colocó entre el palo y el arquero para ampliar la diferencia aún más.