DEPORTES
Estudiantes pinchó un poco más a un Boca sin rumbo
volanta
Con goles de Gastón Fernández y Umeres (tras un grosero error defensivo), el conjunto de La Plata ganó 2-0 y le dio otro cachetazo al Xeneize, que volvió a perder en Mar del Plata y preocupa.
En San Juan, ante Emelec, las ganas de Alexis Messidoro encarrilaron un partido flojo, bien de verano. Pero ante Racing (con varios relevos desde el arranque) y River (con los titulares) no hubo un salvador. Cada vez más cerca de la competencia oficial, así anda Boca. Lo repitió anoche en Mar del Plata, donde con mayoría de suplentes otra vez se mostró en bajo nivel y cometió errores infantiles. Lo aprovechó Estudiantes, que se impuso 2-0 (goles de Gastón Fernández y Elías Umeres). El equipo platense levantó la Copa de Oro. En cambio, el elenco del Vasco sigue pinchado…
El arranque fue a media máquina. Ambos equipos buscaban controlar el mediocampo, pero no había un ganador en ese sector de la cancha. En ese tramo, el Xeneize –anoche estrenó camiseta suplente– dependió de las luces y las sombras de Pablo Pérez, que no encontró complicidad ni en Messidoro ni en Carrizo. A los 17 minutos, de sus pies salió el centro que el Pachi cabeceó por sorpresa, aunque Andújar despejó el peligro a puro reflejo.
Y hubo que esperar un rato largo para la segunda situación de gol. Eso sí, cuando llegó, hubo acierto. Cubas perdió el balón en el medio y Solari encabezó la contra. Con superioridad numérica, el ex jugador de River tocó hacia un costado para Auzqui, que midió el envío atrás y habilitó a Fernández. En soledad, la Gata remató y, a los 35, adelantó al Pincha, que hasta entonces sólo había hecho cosquillas con algunas aproximaciones a las espaldas de Colazo.
Antes del descanso, el premio pudo haberse duplicado si Jara no hubiese alcanzado a bloquear un remate de Umeres. El joven de Estudiantes tuvo revancha con un regalito de la defensa. A los 2 minutos, Magallán perdió la pelota sobre la izquierda, Colazo demoró el despeje y Auzqui metió la punta del botín para dejarle el grito a Umeres, que la empujó ante el arco vacío.
Ni siquiera ese shock logró despertar a Boca, que tuvo una buena noticia con el regreso de Gago (ver recuadro) y una mala con la salida de Jara (en principio, una lesión muscular en un gemelo). Por su parte, Estudiantes se conformó con el resultado, ya que gracias al 4-2 ante Racing celebró un título en la misma ciudad donde el domingo enfrentará a Gimnasia.
En el horizonte próximo xeneize asoma River, que lo espera este sábado en Mendoza. Después llegará la hora de la verdad: el 7 ante Temperley, en el inicio del Campeonato, y el 10 ante San Lorenzo, porla Supercopa Argentina. Eso es futuro. La realidad es diferente.