CULTURA
Las brujas sí existen
volanta
La secuela del film “The Blair Witch Project” se estrena mañana. El director Adam Wingard recupera la saga que revolucionó el cine de terror en 1999. Con nuevos personajes y el impacto de las nuevas tecnologías.
Un grupo de estudiantes universitarios se aventuran en el bosque Black Hills Forest para intentar buscar información sobre la desaparición -hace casi veinte años- de la hermana de una de ellos (James Allen McCune). Todos se muestran muy escépticos con la leyenda de la Bruja de Blair, especialmente cuando un par de habitantes locales se ofrecen como guías a través de los bosques oscuros y tortuosos, pero tan pronto como la noche cae, el grupo será visitado por una misteriosa presencia. Poco a poco, comenzarán a darse cuenta de que la leyenda es demasiado real y más siniestra de lo que podrían imaginar. Este es el argumento de “Blair Witch”, que se estrena mañana. Se trata de la nueva secuela del “Proyecto de la Bruja de Blair”, una película que hizo historia en el cine independiente y en el terror poniendo de moda la agotada técnica del “found footage”, muy habitual de las películas de terror y los falsos documentales en la que el film es presentado como si se hubiesen encontrado unas cintas con grabaciones hechas cámara en mano.
Aquella “The Blair Witch Project”, estuvo dirigida en 1999 por Daniel Myrick y Eduardo Sánchez y contaba el documento gráfico encontrado de los últimos días de tres jóvenes de los que nunca más se supo. En el documento en video encontrado se hacían referencias a una bruja maligna que habitaba en el bosque en el que fue encontrada la cinta.
“Elly Kedward, la mujer acusada de brujería y abandonada para morir en los bosques de Maryland en 1785, es el primer registro en la Historia de la leyenda de la Bruja de Blair”, pone en contexto Gregg Hale, el productor de “The Blair Witch Project” y productor ejecutivo de “Blair Witch”. “Pero el mal en esos bosques es mucho, pero mucho más antiguo que eso”. Con una producción casi amateur y un presupuesto de unos 60.000 dólares, el “Proyecto de la Bruja de Blair” consiguió convertirse en uno de los grandes éxitos de finales del siglo pasado, con una recaudación mundial superior a los 250 millones de dólares.
Esta nueva versión que llega mañana a los cines está dirigida por Adam Wingard, y su secuela se acerca más a ser un “reboot” para las nuevas generaciones de espectadores. Los dos primeros actos del film calcan la pauta de la revolucionaria película de Myrick y Sánchez. Las únicas novedades en la primera hora son el aumento de número de personajes y el impacto de las nuevas tecnologías en forma de drones, teléfonos móviles y mejores dispositivos de grabación.
Superado este tramo, “Blair Witch” desborda terror y la película logra introducirse en terrenos desconocidos y se atreve, por fin, a expandir la mitología de la historia. La famosa cabaña del bosque que apenas se vio en la cinta original se coloca en el centro del clímax y regala imágenes para que los más nostálgicos se vuelvan a asomar, una vez más, a este peligroso bosque de Maryland.
“Cuando se estrenó ‘The Blair Witch Project’ yo era uno de los millones de chicos de secundario que tomaron una grabadora de video y la llevaron a un bosque para realizar una parodia con mis amigos”, se sincera Adam Wingard. Hoy es el director de la secuela. Sueño cumplido.