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El conjuro que embruja las taquillas

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Diez minutos luego de su inicio ya sabemos que El conjuro 2 no es una película común. En un momento en que surgen las sagas documentales como Actividad paranormal, series en torno al tema de la posesión espiritual y la presencia de entidades sensoriales en nuestro mundo, esta pieza fílmica elabora con elegancia su narrativa y puesta en escena.

La película arrasó en su día de estreno. Logró vender 75.041 entradas en 283 cines argentinos. Sólo en su primera exposición logró un 68 por ciento en la recaudación y es la tercera mejor luego de las películas Batman v Superman y Capitán América.

Cabe destacar que la primera saga de El conjuro y Annabelle ocupan los dos primeros puestos históricos del terror en Argentina, esta nueva entrega podría sumarse al podio de los éxitos taquilleros. En los países Chile, Bolivia, Perú y Paraguay se repite esta situación.

Para los realizadores de esta producción, el secreto está en provocar la sensación de que lo visto en la pantalla puede ocurrirnos a nosotros. La idea es instalar el miedo. Reiteramos, desde la cuidadosa ambientación, nada parece irreal en este filme. Y de hecho, la historia es verídica. Ésta no será una película para olvidar, ya que se vuelve cómplice del terror que genera en la audiencia.

Cabe mencionar que el relato se inicia con un nuevo caso para la pareja de investigadores Ed y Lorraine Warren. Sucede en Inglaterra, donde la familia Hodgson es atormentada por el espíritu anciano de Bill Wilkins. Los especialistas deberán probar que hay evidencias suficientes de una posesión para que la iglesia católica se involucre. Pero, al parecer, eso no será todo.

Por último, vale destacar que ambas sagas de El conjuro tienen algunas similitudes estructurales: una fuerza maligna, la situación paranormal, niños, una madre poseída y los detectives en cuestión. Esta segunda entrega cumple con su cometido, tiene al público comprometido, atento y asustado.

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