CULTURA
La fiesta inolvidable de Katy Perry
volanta
La cantante californiana regresará al país con su “Prismatic World Tour” con el que recorrió el planeta. Una gran puesta en escena, pirotecnia y mucho color para una noche especial en el Hipódromo de Palermo.
Vestida con un pijama que le cubría hasta la cabeza y con una almohada en la mano, bajó del avión. Estaba claro que Katy Perry no quería llamar la atención en su arribo a Uruguay el miércoles pasado. En medio del paso Sudamericano de su gira mundial, la voluptuosa bomba sexy decidió sacrificar su atractiva figura, eligió lucir algo menos glamorosa para tener algunos días de descanso antes de su arribo al Hipódromo de Palermo, donde se presentará mañana, en su vuelta a Buenos Aires.
Quién iba a pensar que esa chica que pasaba desapercibida era una de las artistas que más dinero recaudó en el último año (135 millones de dólares según la revista Forbes). Aunque el secreto no duró mucho tiempo más y al asomarse a las playas de Punta del Este enseguida la reconocieron y los fanáticos se agolparon en las puertas de su hotel para robar una foto o un autógrafo.
La cantante pop del momento eligió la calma de José Ignacio para alejarse del ruido en medio de su agotadora gira “The Prismatic World Tour” con la que recorre el planeta. Tal vez ya sabe que mañana habrá una multitud delirando por ella como en ningún otro lugar del planeta en su colorido show. Katy ya cautivó al continente y ahora será el turno de su regreso a Buenos Aires ¿qué se puede adelantar del show? Que tendrá un gran arranque con “Roar”, “Part of me”, “Wide awake” y “Dark Horse”, lógicamente también sonarán los atrapantes “Firework” y “Hot n Cold”. Además habrá seis cambios de vestuario con cientos de pelucas.
Las escenografías serán otra apuesta fuerte de la cantante californiana, en ellos se presentará desde un paisaje selvático hasta la representación de Egipto. Y, a juzgar por las repercusiones de sus pasos por Perú y Brasil, donde cerró el Festival Rock in Río 2015, nadie se quedará con ganas de más.
Ella tiene 30 años, aunque le costó alcanzar el gran presente que atraviesa. Este año, por ejemplo, protagonizó el espectáculo del entretiempo del Super Bowl (la final del campeonato de fútbol americano de Estados Unidos), escenario al que sólo los íconos del rock y el pop pueden llegar. Sin embargo su camino no fue para nada sencillo. Tuvo un lanzamiento fallido como cantante de música cristiana antes de ser la artista sensual que conocemos, cuando se hacía llamar Katy Hudson. Pasó “One of the Boys” y fue con su tercer disco “Teenage Dream” con el que logró esta gran repercusión, que la convirtió en una de las máximas figuras del pop, capaz de enloquecer a sus fans como ocurrió en Brasil.
Nunca imaginó Katy Perry que al invitar a una fan al escenario la reacción sería tan invasiva. Es que Rayane, la joven brasileña que subió, no hizo otra cosa más que besarla, abrazarla y toquetearla durante los más de tres minutos que estuvo con su ídola. Katy no encontraba la forma de despegársela porque hasta le besaba las manos. Todo terminó con una selfie y la certeza para la cantante de que los latinos son un público caliente.