La Plata, Buenos Aires, Domingo 3 de Julio de 2022 -  12:28 pm 
OPINIÓN

11-06-2022

"Acerca de la aprobación parcial de la Boleta Única Papel", por Emilio Raffo


ACERCA DE LA APROBACION PARCIAL DE LA BOLETA UNICA PAPEL
Hemos podido seguir el debate de la sesión de la Boleta Única Papel (BUP) y debo manifestar que he quedado sorprendido por el nivel del mismo. Digamos del bajo nivel.

Con el mismo énfasis que se critican los instrumentos de votación, circunstancialmente, en pugna esto es boleta partidaria y boleta única se han escuchado denuncias de supuestos fraudes electorales cometidos desde 1983 y, muchos para desgracia de la seriedad que tal discusión imponía, han efectuado una suerte de actuación rayana con lo circense al exhibir, unos y otros, cartelones y/o boletas kilométricas que no se compadecen con la realidad.

Voy a detenerme ahora en las denuncias de irregularidades comiciales en las que, eso mismos representantes que las invocan han sido a mi juicio legítimamente electos, para ocupar las Bancas desde las cuales ahora requieren el cambio urgente del sistema de votación.

No voy adentrarme ahora en las bondades o en las críticas de la BUP.

Si entiendo oportuno señalar que, a mi humilde modo de ver las cosas, las elecciones nacionales (pues de ello de momento es que se tratan) han sido desarrolladas con la más absoluta transparencia y sin proscripciones desde el 23 de setiembre de 1973.

Durante el periodo de aislamiento marcado por el COVID 19, la Universidad Nacional de San
Martin realizó por intermedio de su Instituto de Estudios en Ciencias Jurídicas un Seminario permanente sobre elecciones en escenarios de pandemia y post pandemia
(Resolución iecj nº 2 /2020).

Durante varios meses expusieron expertos en la materia, de la más variada actividad y color político, resaltando que el remanido “robo de boletas partidarias” carecía de incidencia en los resultados comiciales, Dicho esto por un ex apoderado de una agrupación que – en su momento- había denunciado tal circunstancia como sus candidatos más relevantes.

También digamos que en el año 2017 el ahora fallecido Fiscal Di Lello – cargo en ese entonces de la Fiscalía Criminal n. 1- realizó un informe sobre las presentaciones realizadas en el portal de denuncias electorales abierto en ese momento y habilitado para las PASO de ese año.

La Fiscalía permaneció de guardia desde las 8.00 hasta pasadas las 18.00 del domingo en la recepción de comunicaciones o consultas de distintos ciudadanos y ciudadanas. El arribo de correos electrónicos se extendió, incluso, hasta el lunes 14 por la mañana. En esas presentaciones se denunció la posible existencia de conductas de relevancia penal, o inconvenientes en el ejercicio del derecho a votar con la distancia a las mesas electorales o incluso por razones de enfermedad.

También se relevaron faltantes de boletas o cuestionamientos al actuar de las autoridades en las mesas.

La Fiscalía electoral recibió 18 denuncias vinculadas a violación de la veda electoral y 63 presentaciones de ciudadanos y ciudadanas sobre problemas para ejercer su derecho al voto, por razones de distancia a la mesa, por no figurar en el padrón, por tener otro domicilio, por problemas de salud y por tener otro documento al que figura en los listados. También hubo 36 denuncias correspondientes a irregularidades con las boletas y 3 comunicaciones por irregularidades en las fajas de seguridad de las urnas, entre otras.

Todas las situaciones descriptas fueron recepcionadas y sustanciadas por las autoridades judiciales competentes. Lo que si queda en claro que el nivel de impugnaciones ha sido irrelevante, y su tratamiento judicial oportuno.

Nada de ello impidió la aprobación de los comicios, consentidos por la totalidad de las fuerzas políticas.

Es realmente sorprendente que al solo efecto, aparente, de fundar la aprobación de la BUP – la cual no desapruebo- se intente poner un manto de duda a todo el proceder electoral.
Del mismo modo, para ser ecuánimes, corresponde resaltar a aquellos legisladores que observaran la misma aduciendo cuestiones que, sabemos o carecen de relevancia o pueden ser subsanadas.

No queda claro cuál fue el texto definitivo aprobado. La escasa capacidad del legislador que expuso las modificaciones, constantemente interrumpido por una compañera de bancada, para subsanar la confusión no permitió que en el debate se tuviera certeza de cuál sería el texto aprobado.
Sea como sea, al resultado aritmético de la votación deviene inimpugnable.

Ello así puesto que la Constitución establece una mayoría calificada para aprobar leyes en materia electoral y esto ha sido reglamentariamente cumplido.

Debería aclararse que el espíritu, sano por cierto, del artículo 77 de nuestra Constitución Nacional determina que: “Los proyectos de ley que modifiquen el régimen electoral y de partidos políticos deberán ser aprobados por mayoría absoluta del total de los miembros de las Cámaras “ no solo se refiere a la mayoría – aun circunstancial – sino a verdaderos consensos construidos por las diversas ideologías o sectores políticos partidarios. Y eso no ha sido logrado.

EMILIO AUGUSTO RAFFO.

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