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La Plata, Buenos Aires, Jueves 26 de Noviembre de 2020 -  05:59 pm 
ENTREVISTAS

16-11-2020

"Las noticias falsas operan sobre quienes se manifiestan desde el odio"


Fakecracia es un libro coordinado por Omar Rincón y Matias Ponce en donde varios autores analizan diversas noticias falsas que se hicieron virales en diferentes países de América Latina.

Sobre Argentina escribió Martín Sachella, el capítulo llamado "Cristina y Macri bajo la era de las noticias falsas".

¿Qué son las noticias falsas y por qué hay gente que las crea?

Las noticias falsas surgen de una estrategia de falsificación de hechos, son una acción de manipulación de la realidad. Para entender este fenómeno el libro introduce el término “Fakecracia”. La fakecracia entendida como un tipo de democracia donde la construcción de noticias falsas en redes sociales y en medios, pero principalmente en redes, se convirtió en uno de los recursos más usados por la comunicación política. América Latina y Argentina no son la excepción. Detrás de su creación hay intereses políticos y económicos. Y existen y tienen efecto y vigencia porque además de haber alguien que las crea, hay usuarios que las comparten y que creen en ellas. Son un recurso más en la disputa del sentido. Hoy posiblemente el de mayor interés por parte de quienes estudiamos la comunicación política pero esto no significa que las noticias falsas sean un fenómeno nuevo, lejos de eso han existido desde hace mucho tiempo.

Adriana Amado suele citar uno de los hechos más hablados y menos comprendidos en la historia de la comunicación, el episodio de “La Guerra de los Mundos”, de Orson Wells. El 30 de octubre de 1938 Wells dramatizó en su programa de radioteatro una invasión de marcianos, con actores y con la complicidad de sus oyentes. Sin embargo, los diarios de los Estados Unidos difundieron información falsa sobre el programa afirmando que había provocado una gran histeria colectiva en la sociedad estadounidense. Inclusive hoy, 80 años después, se sigue reproduciendo como cierto que la obra de radioteatro generó un pánico total, cuando en realidad la gran mayoría de sus oyentes conocían que el programa era una ficción y fue la prensa escrita quién, al sentirse amenazada por la novedad que era en ese momento la radiofonía, hizo hincapié en la minoría que no había verificado la información y sí creyó que la invasión extraterrestre era real.

¿Cómo las noticias falsas afectan las elecciones?

Lo cuento en el libro: Gabriela Cerruti, periodista y dirigente del Frente de Todos, aseguró en 2019 que “Cambiemos ganó las elecciones gracias a las dos Fake News más grandes de la historia reciente: la muerte de Nisman y el memorando con Irán y la vinculación de Aníbal Fernández con la causa de la efedrina.”

Las elecciones son el momento de mayor disputa del sentido y, por lo tanto, un escenario donde las noticias falsas aparecen con frecuencia y cotidianeidad. Y esto es realmente un problema, porque para ejercer el derecho al voto es indispensable contar con información certera. Por eso las noticias falsas atentan contra esa posibilidad de elegir libremente.

¿De qué manera sirven para propagar el discurso de odio?

Las noticias falsas operan con mayor efectividad sobre quienes tienen prejuicios y se manifiestan desde el odio. El discurso de odio y las noticias falsas se retroalimentan. Cuanto mayor proliferación de los discursos de odio y más difusión de noticias falsas exista, menor será la posibilidad de construir una democracia participativa que aspire a dar respuesta a las nuevas demandas sociales a través del consenso. La lógica de los bots, los trol y las noticias falsas deteriora la calidad del debate público y pone a la política en un lugar límite: la pérdida de legitimidad. En definitiva, el discurso de odio es peligroso para nuestras democracias.

¿Hay un vínculo entre la derecha y las fake news o es transversal a todas las fuerzas políticas?

¿A qué proyecto político sirven las noticias falsas y el lenguaje de odio? Es una pregunta muy valiosa. Las noticias falsas son transversales a todas las fuerzas políticas. Nadie escapa al fenómeno. El libro, en el capítulo de Argentina que escribí, tiene ejemplos varios, de dirigentes de Juntos por el Cambio y de lo que hoy es el Frente de Todos. Pero también es cierto que el odio y los prejuicios son parte del lenguaje político de la derecha, más que de ninguna otra fuerza.

Acá en Argentina el PRO se jactó del buen uso de las redes sociales ¿Fue decisivo en la elección de 2015?

No creo que las redes sociales ni la comunicación por sí misma ganen elecciones. Porque la campaña electoral no va a lograr lo que la política no hizo antes. Sin embargo, esto no quiere decir que las redes sociales no sean importantes. La planificación y la profesionalización de la comunicación digital son centrales. Para vincularnos con la ciudadanía y para investigar. Y te diría que hoy todos los espacios políticos aprendieron eso, y en parte esa campaña del 2015 es responsable de que así sea.

¿Cómo se deberían regular las fake news?

El escenario argentino en el que proliferan las fakes news es complejo porque está atravesado, entre otras situaciones, por la polarización política. A esto hay que sumarle la enorme injerencia y capacidad económica que tienen las corporaciones tecnológicas que rigen hoy el mundo digital. En los últimos años surgieron algunos dispositivos de “control” del mensaje político, como es el caso de Chequeado.com. También hemos visto como candidatos, Intendentes, y dirigentes políticos de distinta índole denuncian casos en los que sufrieron noticias falsas, y también ocasiones en las que deben reconocer que dijeron o publicaron algo que no era cierto.

El primer paso para aportar una solución es alcanzar el compromiso de los dirigentes políticos, los medios de comunicación y las empresas.

¿Qué papel tienen los medios de comunicación en las fake news?

Justamente fueron protagonistas de varias de las noticias falsas que cito en el libro. Una de las más recordadas fue cuando Clarín aseguró que la ex Ministra Nilda Garré y el Diputado Nacional Máximo Kirchner tenían cuentas en el exterior: “Máximo Kirchner sería cotitular, junto a Garré, en dos cuentas secretas”, tituló el diario. El uso del potencial exime a Clarín de toda responsabilidad moral, pero es posible que la publicación haya generado en el público la sensación de que existían esas supuestas cuentas secretas, y quizás ni siquiera aún con el fallo judicial a favor de los dirigentes mencionados se podrá alejar de algunos lectores la idea de que existen o existieron. Creo que los medios de comunicación deberían ser quienes den el primer paso para buscar compromisos sobre una comunicación pública responsable. Pero hoy en día tienen discusiones más urgentes como su propia sostenibilidad económica.

¿Qué diferencia hay entre las fakenews y la posverdad?

Entendemos por posverdad a las narrativas de interpelación emocional, en las que la razón o la verdad científica son superadas por la creación de contenidos que apelan a las emociones y donde lo relevante no es que algo sea verdadero o no, sino que parezca verdadero.

¿Cuál es el límite con la libertad de opinión?

Hoy no hay límites. No hay legislación ni consensos sobre de qué manera abordar la problemática. Pero es un debate que se viene y que nos interpela a todos y todas. Pese a que este momento es inusual, la historia nos marca que la censura nunca fue un buen camino. Creo que una buena manera de empezar a resolverlo es convertirnos en profesionales, comunicadores, usuarios, consumidores y ciudadanos y ciudadanos responsables, informados y con vocación crítica.

Obviamente estas y muchas más preguntas intentan ser respondidas en “Fakecracia”. Por eso invito a todos a leerlo. Lo pueden conseguir en www.editorialbiblos.com.ar

Martín Sachella es Licenciado en Comunicación Social. Universidad Nacional de La Plata. Posgrado Opinión Pública y Comunicación Política FLACSO, Argentina.

Entrevista realizada por Melina Castillo y publicada originalmente en el portal "El País Digital"

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