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La Plata, Buenos Aires, Miércoles 1 de Abril de 2020 -  02:23 am 
OPINIÓN

22-03-2020

"La Globalización de una Pandemia y los desafíos argentinos pendientes", por Ezequiel Beer


Recuerdan las voces populares una reflexión del fallecido comandante Fidel Castro en referencia a la Argentina durante las primeras décadas al frente de la Revolución Cubana.

Argentina tiene todos los recursos tanto físico-materiales como humanos por lo tanto considero que es un país de auto abastecimiento si fuera del caso cerrar sus fronteras.

Hoy – ante el avance irreversible del virus globalizante Corona Virus – quizás sea un momento para replantear el próximo desarrollo argentino y de como un hecho casi fortuito ha dado a la envestidura política del presidente Fernández un halo de legitimidad que jamás creyó poder obtener en tan corto tiempo.

De salir medianamente aire oso de la situación obtendrá un capital político quizás similar al de Winston Churchill al final de la Segunda Guerra Mundial en el Reino Unido.

Ese poder – que tantos políticos desean – debe transmitirse en una acción de Estado delimitada y planificada hasta por lo menos el final de su mandato enfatizada por la posibilidad de no estar obligado a oblar ingentes sumas de dinero por una deuda externa imposible.

Localizar los recursos en términos territoriales y materiales en pos de encaminar un desarrollo auto centrado con un eje de acumulación interna y de multiplicación espacial al interior del país lo que motorizara una importante mano de obra local y dará dinamismo interno que posibilitara también la generación de ingresos fiscales que luego pueden ser volcados al mismo proceso.

Creo que estaríamos en presencia nuevamente del ciclo iniciado en 1946.

Para ello, las reformas jurídicas e institucionales capaces de alcanzar los desafíos pendientes de la mano del poder legislativo serán estratégicamente necesarias al compas de intentar reconfigurar la matriz económica argentina desde un proceso de sojizacion concentrado hacia un proceso energético diversificado que ponga en potencia el despoblado espacio patagónico y que desde allí alimente el proceso de re industrialización argentino.

Pero sin lugar a dudas la potenciación de nuestra extensa plataforma continental es el otro vértice necesario del proyecto que en pensamientos sucesivos el presidente debe tener en cartera, pero es de mostrar solo las cartas necesarias.

Desentenderse de los intereses estratégicos de los EEUU sobre el país no será una tarea fácil por lo tanto se requerirá de una delicada y sinuosa política exterior que equilibre los apetitos imperiales con los nuevos procesos geoeconómicos de países como China, Rusia e India.

De nuestros socios deben comprender la potencialidad argentina y sumarlos a una epopeya que pueda poner al sur del continente ante una perspectiva de mayor autonomía política y económica.

Ningún régimen cae por su propio peso, sino que habrá que establecer poder local y externo que puede equilibrar un apetito que no presenta ningún tipo de recelo o misericordia.

Occidente se encuentra en una deriva profunda hace décadas y el nuevo virus no hizo mas que evidenciar su impotencia bio política.


Lo nuevo y ultimo ha sido el proceso chino y los llamados gobiernos progresistas latinoamericanos que lentamente han resurgido de la mano de López Obrador y de Alberto Fernández.

Lo relevante es la filosofía política congénita en dichos procesos y que es signo de atención del variopinto espectro intelectual occidental quienes no dejan de señalar que lo nuevo tiene color latinoamericano.

Una nueva instancia donde la delimitación del presidente y su gabinete será la lectura clave de un futuro para todas y todos.

Obremos hacia adelante.

*Ezequiel Beer
Geógrafo UBA
Analista Político
Profesor Nivel Medio

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