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La Plata, Buenos Aires, Jueves 17 de Enero de 2019 -  02:43 pm 
INTERNACIONALES

03-12-2018

Macron analiza declarar estado de emergencia por la insurrección social


Recién llegado de Buenos Aires, donde asistió a la cumbre del Grupo de los 20 (G-20), el presidente de Francia, Emmanuel Macron, presidió ayer una reunión de urgencia de su Gabinete, un día después de una jornada de extrema violencia y caos en todo el país, sobre todo en París, desatada por los llamados chalecos amarillos” (ver aparte). En ese sentido, el Gobierno analiza decretar el estado de emergencia.

El jefe de Estado se reunió con el primer ministro, Edouard Philippe, el ministro del Interior, Christophe Castaner, y “los servicios competentes” para hallar una respuesta a un movimiento de protesta que parece escapar a cualquier control.

“Habrá que analizar la jornada (del sábado) y habrá que tomar medidas para que no se instale en el país un ritual y que no ocurra todos los sábados” dijo el portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, no descartó, por su parte, la posibilidad de decretar el estado de emergencia.

El último sábado, cuando aún ardían automóviles en París, Macron declaró desde Buenos Aires que “no aceptará jamás la violencia”, que “nada tiene que ver con la expresión de la legítima cólera” de los “chalecos amarillos”, que protestan contra el precio de los combustibles, una carga impositiva sobre las clases medias que consideran asfixiante y la pérdida de poder adquisitivo.

Un total de 136.000 personas participaron en el tercer sábado de protestas organizadas en el todo el territorio francés por los “chalecos amarillos”, lo que representa un aumento en el número de manifestantes respecto a las de la semana anterior, en las que habían participado 106.000 personas, según cifras del propio Gobierno.

Los disturbios, de una magnitud inédita en París, causaron 133 heridos -entre ellos 23 efectivos de seguridad- y 378 personas fueron detenidas, según el balance oficial divulgado ayer.

También se produjeron incidentes en el resto del territorio francés. En Toulouse (sur), 57 personas resultaron heridas, entre ellas 48 agentes de policía, mientras que en Arles, el sábado por la noche falleció un automovilista al golpearse con un camión durante un atasco originado por un bloqueo.

Se trata de la tercera muerte relacionada con las protestas del movimiento de los “chalecos amarillos”, después de que falleciera una manifestante al ser embestida por un vehículo el 17 de noviembre durante el corte de una carretera en los Alpes y otro automovilista pereciera al chocar contra un camión, dos días más tarde en la Drome, cerca de Lyon.

En una tribuna en el Journal du Dimanche, un grupo de diez “chalecos amarillos libres”, portavoces de una “cólera constructiva”, de declararon ayer dispuestos a un diálogo con el Gobierno, aunque plantearon varios reclamos: un gran debate sobre los impuestos con la participación de los ciudadanos, la organización de “referendos regulares sobre las grandes orientaciones sociales del país” o una “conferencia social nacional”. En tanto, el Gobierno no acepta dar marcha atrás con las medidas de fondo pero aceptaría dialogar con los “chalecos amarillos”.

En tanto, la oposición francesa y una parte de los “chalecos amarillos” -un movimiento sin estructura ni dirigentes- pide ante todo un “gesto” al Gobierno, como aplazar o congelar el aumento de las alícuotas de los impuestos a los combustibles.

El presidente de Los Republicanos, Laurent Wauquiez (derecha), reiteró por su parte su petición de convocar un referéndum sobre la política ecológica y fiscal de Macron. En tanto, Marine Le Pen (extrema derecha) pidió ser recibida por Macron junto a otros jefes de partidos de oposición.

A la izquierda, Jean-Luc Mélenchon, jefe de la Francia Insumisa (izquierda radical) exhortó a restablecer el impuesto sobre la fortuna y aplaudió la “insurrección ciudadana” que “hace temblar el mundo de Macron y el mundo del dinero”.

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