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La Plata, Buenos Aires, Martes 17 de Julio de 2018 -  02:25 am 
INTERÉS

09-07-2018

El 15% de las embarazadas padece alguna afección


Especialistas del Hospital de Clínicas José de San Martín afirmaron que el 15% de las embarazadas padece alguna afección, por lo que el control prenatal resulta “la columna vertebral en el que se sostiene toda el seguimiento del embarazo”, según sostiene el doctor Javier Hojman, jefe de la División Obstetricia del nosocomio.

Existen tres grupos que engloban las afecciones que pueden complicar o interrumpir la gestación, afirma el profesional y enumera: “en primer lugar vienen las enfermedades que fueron diagnosticadas previamente a que la mujer quede embarazada como es el caso de la diabetes, la hipertensión o enfermedades autoinmunes como el VIH/SIDA”.

En segundo lugar, define las afecciones que son propias del embarazo como la Hipertensión Inducida por el Embarazo (HIE) o la Diabetes Gestacional “donde la prevalencia en algunos casos supera el 15%”.

Y en la última categoría se encuentran las patologías que pueden darse en cualquier momento de la vida y no necesariamente son consecuencia del embarazo, desde una simple infección urinaria a una neumonía” ,señala Hojman.

“Actualmente, en nuestras pacientes, la complicación médica más frecuente es la Diabetes Gestacional con una prevalencia aproximada de entre el 15 y 20%”, aclaró Hojman.

“Al ser el Hospital de Clínicas un centro de derivación, la prevalencia de embarazadas con enfermedades crónicas es superior al de la mayoría de las maternidades. Aquí observamos diagnóstico de hipertensión arterial crónica, enfermedades autoinmunes, diabetes, cardiopatías e incluso pacientes con cáncer”, explicó.

Los problemas médicos en el embarazo serán uno de los temas destacados durante el 17º Congreso Internacional de Medicina Interna del Hospital de Clínicas. “Las complicaciones del embarazo representan un desafío mayúsculo en la práctica profesional. Los embarazos de alto riesgo requieren un abordaje interdisciplinario, basado en el conocimiento científico y el apoyo de neonatología de avanzada”, afirma.

Como regla general se suele decir que la gran mayoría de enfermedades crónicas pueden complicar el curso del embarazo pero no siempre la gestación empeora el curso de la enfermedad de base, algunas patologías se mantienen estables, otras empeoran e incluso algunas pueden presentar mejoría.

“Habitualmente se solía relacionar el embarazo de alto riesgo solo con enfermedades graves, hoy en día se tiene un abordaje mucho más profundo e integral de la paciente, extendiendo el alto riesgo también a circunstancias psicológicas y sociales que pueden afectar a la embarazada”, sostiene el profesional.

Toda paciente que tiene una enfermedad crónica, sin importar de cual se trate, y desee llevar adelante un embarazo debería realizar una consulta preconcepcional. “Es muy importante en estos casos determinar dos cuestiones: en primer lugar cómo afecta la enfermedad de base de la paciente al curso del embarazo y en segundo, cómo el embarazo puede afectar el curso de la enfermedad de base”.

Dentro del grupo de embarazos de alto riesgo que no están ligados a afecciones de salud se encuentran los embarazos adolescentes, uno de los grupos vulnerables en la población. En la Argentina, el embarazo adolescente es un problema de salud pública. Anualmente se producen 110.000 nacimientos de mujeres de menos de 19 años, esto significa que cada cinco minutos una adolescente se transforma en madre y cada tres horas, una niña de menos de 15 años también lo hace. Los embarazos no planificados en mujeres con afecciones previas multiplican las chances de malos resultados maternos, fetales y perinatales.

“Los adolescentes en general realizan menos controles prenatales de lo indicado, lo que aumenta las chances de tener complicaciones durante el embarazo: anemia, desnutrición, parto pretérmino y rotura prematura de membranas, entre otras”, aclaró. A estos problemas de salud se debe agregar la compleja temática social que en muchos casos estigmatiza e incluso limita el desarrollo social y personal de la madre adolescente”, puntualiza el especialista.

“El embarazo adolescente siempre debe ser considerado de alto riesgo. En la División Obstetricia se formó un equipo de profesionales especialmente dedicado a asistir, contener y brindar atención a las adolescentes embarazadas, a través de un abordaje sensible e interdisciplinario”, comentó Hojman.

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