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La Plata, Buenos Aires, Viernes 19 de Octubre de 2018 -  11:37 pm 
OPINIÓN

09-04-2018

"#LulaLivre. La necesidad de democratizar la justicia en Sudamérica", por Pablo Serdán


En Brasil, el golpe parlamentario realizado contra la presidenta Dilma Ruosseff hirió de forma certera la legitimidad del sistema político. Luego, el nuevo gobierno de facto tomó cientos de decisiones tendientes a flexibilizar las relaciones laborales y a desregular la economía nacional lo que terminó de convencer a las grandes mayorías del pueblo brasileño de que el camino del desarrollo estaba atado a la suerte de "Lula" da Silva.

Frente a este panorama adverso el bloque de poder conservador, alineado con las tradicionales elites brasileras, sacó a relucir otras estrategias institucionales para continuar su plan económico de ajuste y concentración de la renta.

La primera de ellas se relaciona con un trabajo instrumentado desde el sistema judicial. Al igual que en otros países de Sudamérica, cuando por diferentes razones el sector político se encuentra golpeado, este poder asume un rol preponderante a partir de lo que denominamos la judicialización de la política. En los últimos tiempos, en varios países de la región el eje central del activismo judicial ha sido la lucha contra la corrupción.

Entonces, la operación Lava Jato intentó presentarse como una versión americana del Mani Pulite italiano pero existen al menos tres diferencias que los convierten en procesos bien diferentes. En primer lugar la judicatura italiana ejerció el activismo judicial en la persecución sistémica de la corrupción, mientras que los procesos de selección política en el Lava Jato evidencian una fuerte manipulación que finalmente coloca al candidato con mayor intención de voto del país al borde de perder su libertad.

En segundo término, los jueces italianos acompañaron su política activa frente a políticos, empresarios y periodistas respetando las garantías procesales emanadas de su propia construcción, a tal punto que algunos autores denominan este período como "la república de los jueces". En tercer lugar mientras que en Italia algunos periodistas resultaron imputados en los procesos de corrupción en la versión actual los medios de comunicación juegan un rol central en la difusión de noticias falsas que intentan dar un marco de racionalidad a las decisiones arbitrarias del sistema judicial.

La anarquía procesal en la que han incurrido los jueces, sobre todo en el proceso de enjuiciamiento de "Lula" ha preocupado incluso al propio bloque conservador brasileño que, frente al riesgo de que el judicial también sea desacreditado local e internacionalmente saca a relucir la última de sus estrategias de poder, la que parecía estar guardada en el armario de los recuerdos pero que goza de una excelente salud: la intervención militar.

¿Pero como llegamos a esta composición del Poder Judicial brasilero?

Autores como Yves Dezelay hablan de que históricamente el Poder Judicial brasilero se posicionó de tal forma que por su intermedio se promulgaron “pactos sociales”, permitiendo a las élites mantener la paz. Los pactos sociales incluían una cierta dosis de democracia y de movilidad social e incluso fuertes estrategias reformistas, pero el derecho primordialmente sirvió de instrumento a la élite gobernante para mantener a tono su capital social y nivel de relaciones. De esta forma, como fue anotado, este patrón no condujo a que la élite invirtiera de manera significativa en potenciales cimientos institucionales para salvaguardar la autonomía del derecho, convirtiéndolo en la principal herramienta del bloque conservador para legitimar su poder social.

En Argentina debemos tomar nota de estos procesos en los países vecinos porque de alguna manera son similares a los que estamos viviendo en nuestro territorio. La diferencia principal es que aquí el bloque conservador aún maneja con cierta legitimidad el poder político necesario para llevar adelante el modelo de ajuste económico (no fue necesario un golpe de Estado). Resulta fundamental llevar adelante una agenda de democratización del Poder Judicial para que en última instancia este funcione como un freno legal a las arbitrariedades que cometa el poder económico que hoy gobierna en nuestro país.

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