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OPINIÓN

La mirada de Perón por Luis Longhi

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Usted viene a verme para que yo le hable de Perón pero yo no tengo nada importante que contarle. Nunca hablé con él. Estar estuve, sí, claro que estuve con Perón. Pero sin palabras de por medio. En una misma habitación o depósito o despacho, no sabría cómo denominarlo, donde el silencio había impuesto soberanía. Todos pensaban. Nadie hablaba. Tampoco Perón. Fue un momento delicado, bajo ciertas circunstancias que ameritan ser olvidadas, no por el pueblo, pues ciertos actos de cobardía por parte de la más repulsiva corte de cipayos vendepatria hay que recordarlos e historiarlos para que la gente sepa quién es quién en esta tierra de Dios, pero quien fue testigo de algunas cosas preferiría olvidarlas. Hace apenas unos pocos años que por las noches puedo conciliar el sueño porque creo que olvidé eso que usted quiere que yo recuerde. Me pone en un compromiso. Noventa y ocho años tengo. Cien menos dos. Casi un siglo. Usted debe pensar ¿y si ya está por dormir para siempre qué le importa perder a cuenta algunas horas de sueño? Y sí, tiene razón. Está bien.

Siéntese. ¿Quiere tomar algo? Acá no se fuma. El bolso en el suelo no, arriba del sillón póngalo. Yo soy poeta, pero antes fui abogado y antes de eso, incluso, fui militar. Bueno, dicen que la condición de militar uno no la pierde jamás pero yo la perdí. En realidad me la quitaron. Culpa de los yanquis. Todo lo que un país, cualquiera sea, ha perdido en este último siglo, es culpa de los yanquis. Perón odiaba a los yanquis y Menem después de las “relaciones carnales” insistía (e insiste) en llamarse peronista.

Yo escribo todo el día, desde que me levanto a las seis de la mañana hasta que me acuesto a las diez de la noche. Escribo poesía, escribo historia y escribo la lista de todos los traidores a Perón desde el 45 hasta hoy. ¿Quiere verla? Mire, debajo de cada nombre está el acto de traición que cometió. En muchos casos refiero también el episodio pretendidamente reivindicatorio de esa persona queriendo justificar su “traición” como parábola de una gesta militante pero siempre, según mi modesta opinión, aquellos que traicionaron quedaron con el corazón mutilado. No se vuelve de una traición. También tengo el cuadernito de las lealtades con sus respectivas trayectorias que las justifican. Mire, Héctor José Cámpora está primero pero el Doctor Ramón Carrillo le juega un cabeza a cabeza. Este hombre merece ser reivindicado, fue un revolucionario del sanitarismo, el máximo militante por la salud del prójimo. ¿Sabía usted que él mismo, siendo Ministro, iba a fumigar ranchos a Tucumán, Salta y Jujuy para erradicar el paludismo? ¿Y que cargaba camiones con camas, remedios y ladrillos y se iba, con el arquitecto Álvarez, a construir hospitales a las zonas más necesitadas del país? Carrillo fue un héroe y su lealtad hacia Perón fue inquebrantable. Evita en esta lista de lealtades no cuenta. Ojo, no me malinterprete, no porque no la ejercitara. Es como cuando a uno le preguntan quién fue el mejor cantante de tangos y uno, por lógica cartesiana, excluye a Gardel de esa nómina, ¿entiende?

A Teniente Coronel llegué en el ejército. Yo revistaba en la Escuela Técnica Superior adonde me recibí de ingeniero militar ¿Conoce la revista Life? ¿Me creería si le cuento que culpa de esa revista me degradaron del ejército? Mire esta foto. El que está cuerpo a tierra con el fusil es un compañero sindicalista que le está apuntando a un rebelde de la Marina, el que está parado, de corbata, sobretodo y gorro de oficial del ejército soy yo. Eso fue por la tarde, creo, cuando intentábamos salir del área peligrosa en las recovas del Paseo Colón. Fue el 16 de junio de 1955. ¿Tengo que explicarle qué pasó ese día? La Aviación de la Marina de Guerra realizó su bautismo de fuego contra sus compatriotas. Por primera vez en la historia de la humanidad las Fuerzas Armadas de un país, sin conflictos bélicos, masacraba cobardemente a sus propios hermanos.

Aquel mediodía, la primera detonación me sorprendió estando yo en los pasillos del Ministerio de Guerra portando un sobre cerrado con un expediente calificado de secreto para entregar en mano al Ministro de Guerra, el General Lucero. Con los estruendos externos, el zumbido de los aviones, las detonaciones, el estallido de los vidrios y los gritos desesperados que provenían de la calle, en pocos segundos, la rutina ministerial mutó en pandemónium infernal. Yo corría a contramano de la marea de empleados, en dirección al despacho del Ministro, apretando contra mi pecho el sobre con el expediente. Al ver al responsable de la seguridad del Ministro saliendo apresurado de su despacho y, soportando estoicamente los empellones de la gente que corría en sentido contrario, enarbolé el sobre con el documento secreto delante de sus ojos para que me permitiera pasar. El guardia hizo un gesto confuso con uno de sus brazos que yo interpreté como “Sígame”. Empezó a correr por pasillos y escaleras que descendían hasta el subsuelo del edificio. Decidí seguirlo, cargando conmigo la duda de haber interpretado con precisión su aspaviento. Es que su destino inmediato no tenía lógica, al menos es lo que yo interpretaba en aquel momento mientras lo seguía a través de aquel piso inferior adonde, supuestamente, sólo había depósitos de descartes y archivos. A los militares es muy difícil adivinarles la motivación de sus actos, se lo digo con conocimiento de causa. Usted puede conversar horas y horas con un militar en servicio pero ni a través de sus palabras ni de sus miradas usted (y esto se lo puedo asegurar con certeza científica) podrá adivinar cuál es la intención última de esos gestos y esas palabras.

Por fin aquel hombre llegó hasta una pesada puerta que parecía de ultratumba. Se detuvo frente a ella y con supremo esfuerzo, empujando con todo su cuerpo, logró abrirla. Recién entonces advirtió mi presencia. Me gritó: “Acá no, Oficial”. Iba a responderle mostrando el documento secreto para el Ministro justo cuando una feroz explosión nos hizo lanzar de cabeza a un cuerpo a tierra casi espasmódico. Ante el peligro evidente no lo dudó y me dijo: “Venga”.

Entramos juntos al refugio. Allí estaban algunos militares de alto rango, un par de funcionarios, el General Lucero y parado junto a un ropero, con el gesto adusto y pensativo, el Teniente General Juan Domingo Perón. Todos estaban tensos. Duros como una roca pero de pie. Parecían telamones. El hecho de entrar allí, delante de todos mis superiores, haciendo cuerpo a tierra, me anegó de un mareo vergonzoso. Nos pusimos de pie inmediatamente. Realizamos las venias de rigor respetando el silencio sepulcral que se imponía. No recuerdo si desde que entramos habrán pasado treinta segundos o treinta minutos pero de pronto otro trueno de pólvora y previsible muerte sacudió e hizo vibrar el refugio. Todos nos tiramos cuerpo a tierra. Todos menos Perón. Parecía una efigie. No, una efigie no, me rectifico. No se parecía a nada. Ninguna comparación posible. Era exactamente lo que me había imaginado de él, un hombre entero, un hombre digno, un hombre fuerte soportando la perversidad de la incomprensión. Ni pestañeó ante la detonación que hizo temblar las paredes y regó de polvo toda el área. El General Lucero, con respeto y medida confianza, se acercó a Perón y le señaló que, por favor; avanzara unos metros hasta un espacio libre entre la pared y el ropero que yo había divisado cuando entré y que ahora comprobaba era una pesada y aparentemente indestructible caja fuerte. Hubo otra explosión, acompañada esta vez por ráfagas de metralla que rebotaron cerca de la ventanita superior por donde se filtraba algo de luz. Recuerdo al General Lucero, manejado evidentemente por su instinto más profundo, ponerse él mismo como escudo para que nada afectara a Perón.

Durante el tiempo que duró el bombardeo varias veces traté de cruzar una mirada con Perón. Nadie le hablaba. Ninguno lo miraba, excepto yo, sentado en el rincón más alejado de mis superiores, con mi espalda apoyada contra la pared esperando, como todos mis compañeros fortuitos, que las propias circunstancias dadas definieran los pasos a seguir. Cualquier pensamiento catastrófico sobre lo que estábamos viviendo se exilió de mis cavilaciones. Mi única preocupación pasó a ser cruzar una mirada con aquel hombre. Ni temor ante la muerte cercana ni pudor ante las personalidades que me rodeaban.

El General Perón representaba, desde entonces y por el resto de los tiempos, el soberano adalid de las reivindicaciones sociales de un pueblo históricamente mutilado en sus derechos más elementales. Quería llevarme de aquel momento azaroso en que el destino me había puesto una mirada que me guiara por toda mi vida. Los ojos del General Perón seguían incrustados como rayo y piedra sobre sus reflexiones más íntimas. Funcionarios, alcahuetes, coroneles y otros generales permanecían estaqueados en sus lugares esperando el fin del tormento.

Se me ocurrió entonces una promesa que debe haber sido arrancada de mis viejas lecturas de poetas dadaístas. Una promesa apartada de toda lógica personal teniendo entonces cuenta mi vida privada y profesional hasta ese momento. Vaya uno a saber qué clase de ángeles le revolotean a uno en esos instantes de definiciones futuras. De la nada, sin especulaciones de factibilidad me dije: “Si Perón me mira escalo el Aconcagua”. No crea que yo tenía algún tipo de inclinación por ese deporte extremo, no, nada más alejado de la realidad. Ni a la Torre de los Ingleses había subido. Qué se yo de dónde me salió esa promesa alocada. Pero así como se lo cuento así me lo dije y me lo juré bajo palabra de honor. Yo quería para mí, por lo que me quedara de vida, el valor, el dolor, el pensamiento, la poesía de aquella mirada inconmensurable.

Me estoy poniendo sentimental. Discúlpeme. No lo quiero aburrir con mi relato ni que le queden cabos sueltos. Le aclaro un par de cuestiones: una, que culpa de esa foto de la que le hablé publicada en la revista Life, de generación absolutamente casual y producida varias horas después del episodio que le acabo de relatar, la Libertadora me degradó del ejército.

Vea lo que reza el epígrafe de la foto: “Un oficial y varios civiles peronistas atacan a los rebeldes de la Marina”. Otra cosa que quiero que sepa es que dos veces, desde entonces y al día de hoy, escalé hasta la cima del Aconcagua. ¿Usted sabía que Perón fue montañista? En Italia y en Mendoza. Yo, la verdad, no tenía ni idea cuando hice mi promesa. Historia del Aconcagua es el libro que escribí sobre mis travesías por las alturas de la tierra y la mirada de un hombre. En el prólogo puede leerse: “A la cima se llega más con la cabeza que con las piernas”. ¿Sabe quién prologó mi libro? Imagine. ¿El documento secreto para el General Lucero? Ah, sí, está bien. Buena apreciación. Lo admito. En algo fallé en mi vida. Con toda aquella jarana del 16 de junio, qué quiere, olvidé entregarlo. Vaya uno a saber si era trascendente o no. ¿Si lo destruí? ¿Usted está loco? Me podían llegar a mandar ante la justicia militar por una irresponsabilidad semejante. Fijesé ahí. Debajo de la carpeta que tiene las fotos. Ahí lo tiene al sobre, mire. Sigue cerrado, claro. Es confidencial.

Revista Life, 1955
El de gorra del ejército y sobretodo es el Oficial Orlando Punzi resistiendo, con otros compañeros leales a Perón, el ataque de los rebeldes de la Marina. Al identificarlo en esta foto, la Libertadora le dio la baja del ejército.

 

El presente texto forma parte del libro Yo conocí a Perón de Luís Longhi.
Ediciones Lea, 2014.
Tags: 16 de junio de 1955Bombardeo a Plaza de MayoGeneral LuceroPerónRamón CarrilloRevolución Libertadora

Luís Longhi
Actor, escritor, director teatral y músico. Egresado de la Escuela de Teatro de La Plata. Como actor se desempeñó en teatro, cine y tv. Es miembro de los grupos musicales Demoliendo Tangos y Tangata Rea. Publicó diversos libros sobre teatro, tango y peronismo.
© 2022 – avión negro

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OPINIÓN

La Geopolítica como herramienta de análisis: El Mundo y sus implicancias en la Argentina por Ezequiel Beer

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La extensión- casi indeterminada – del conflicto entre Rusia y Ucrania de consecuencias directas sobre el funcionamiento de la economía mundial ha implicado también en términos geopolíticos una redefinición de los distintos bloques de poder desde Occidente hasta Oriente donde la disputa por lo que se comprendía como unipolaridad ha traspasado a ser un vértice con varios polos algo que advierte la potencia hegemónica implícitamente pero que todavía ejerce una poderosa influencia en su propio continente.

La escalonada retracción de los EEUU y su posicionamiento al rededor de su estrategia de seguridad y de defensa resalta la prioritaria importancia – y en particular de sus recursos naturales – sobre el resto del continente y en particular del Cono Sur.
Desde un apoyo explicito de la Administración Biden hacia el triunfo de Lula en Brasil y su reafirmación ante los luctuosos sucesos fallidos de copamiento hasta las conocidas relaciones fluidas de la Argentina vía su Ministro de Economía Sergio Massa.
Los auspicios maliciosos indicaban que el pais le iba a ser dificultoso cumplir con sus compromisos externos pero la Administración Fernández ha salido airosa en su cumplimiento.
Pocos días atrás desde la mas alta jerarquía militar estadounidense se dijo con todas las letras cuales eran » sus » intereses estratégicos con respecto a la region pero que en realidad hace ya dos décadas atrás los documentos de inteligencia los indicaban.
Solo se ha puesto de sobre manera en el tapete.
La ubicación de la Argentina sobre el Hemisferio Occidental demarca cual debe ser su política exterior prioritaria sin dejar de considerar acuerdos auspiciosos sobre los demás ejes de poder mundial pero debe atenderse que la geografía ocupa un lugar en este sentido.
La proximidad limítrofe brasileña es el punto de inflexión exterior y por influencia del resto de los paises de la region.
Es desde allí que se extiende su proyección y de la coordinación prioritaria con Itamary.
La proyección regional permitirá un posicionamiento nacional y de su consecuente extensión.
Si bien el General Perón no pudo magnificar por completo el actual esplendor chino y de sus implicaciones geoeconómicas advirtió que el pais pertenecía a Occidente mas en particular en caso de un escenario de conflicto nuclear.
El actual contexto mundial presenta una elevada complejidad desde la disputa ruso-ucraniana donde se pone en jugo una posible derrota de la OTAN lo que puede poner en problemas la estructura de defensa europea hasta la emergencia de una invasión china hacia la isla de Taiwan que daría como implícito un re posicionamiento estadounidense al respecto.
Asimismo, el histórico conflicto arabe-israeli o palestino- israelí acerba un final lleno de complejidades e incertidumbres pues los actores allí presentes en Medio Oriente manifiestan posiciones tomadas que difícilmente pueden ser revertidas además de su » oferta » nuclear como instrumento de presión conflictiva.
Quizás y sea dicho de paso los pioneros judíos que tentaron la concreción del Estado hubieran querido hacer prevalecer otros ideales quizás cercanos a una revolucion que al proceso de apartheid que casi ineludiblemente se encamina dicho espacio.
La mística de los » Dos Estados » ha desaparecido hace tiempo ya y el triunfo de la ultra reacción en Israel quizás solo abre un tiempo mas de violencia.
Nos asemejamos a un mundo difícil a lo que se adhiere las ya consecuencias del Cambio Climático pues los recursos que los argentinos consideramos como dados o corrientes son y serán disputados por muchos otros terrícolas que ante su falencia hasta los mismos Estados obraran hacia su propio abastecimiento.
Hace veinte años el estudioso Michel T. Klare lanzaba un libro titulado » La Guerra de los Recursos «-
Ha llegado su tiempo.

Ezequiel Beer
Geógrafo UBA
Analista Político

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OPINIÓN

Radiografía política del narcotráfico por Ariel Rolfo

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Se suele tratar muchas veces el tema del narcotráfico principalmente por sus efectos emergentes en la sociedad como ser: la violencia y robo contra la población por parte de delincuentes narcotizados, la intoxicación o muerte masiva de jóvenes por drogas adulteradas, el sicariato asociado al narcotráfico, las balaceras y muertes de ciudadanos por disputa de territorio, el problema social de configurarse en una alternativa económica atractiva para sectores de la juventud, los problemas de salud emergentes en vastos sectores de la población a causa de la adicciones, etc.

Pero el abordaje necesario y las medidas para resolver estas problemáticas siempre será un paliativo temporal si no se conoce la causa profunda ya todos ellos provienen de un problema de fondo permanente:
El Narcotráfico Internacional como gran caja de recaudación económica es dominado por carteles internacionales que están controlados entes de poder de paises imperiales y el Narcotráfico Nacional instalado como negocio permanente en nuestro país solo es factible porque esta posibilitado por la connivencia de importantes facciones corrompidas de poderes del estado en particular facciones de los poderes político, judicial y de fuerzas de seguridad.

EL MARCO INTERNACIONAL

Si bien en la historia contemporánea puede rastrearse la utilización de las drogas como herramienta imperial de penetración y destrucción de estados en las Guerras Del Opio que utilizo el Imperio Británico contra China en el Siglo XIX, más recientemente desde mediados del siglo pasado, podemos apreciar también como el poder imperial atlantista protegió y su Hegemon Americano utilizo el Narcotráfico principalmente como fuente de financiamiento o caja negra de operaciones encubiertas en función de necesidades geopolíticas y de seguridad de las naciones imperiales centrales.

Se ha acusado a la CIA (Agencia Central de Inteligencia) de Estados Unidos de estar involucrada en varias operaciones de tráfico de drogas. Algunos de estos informes afirman, según la evidencia del Congreso de EE.UU., que la CIA trabajó con grupos que se sabía que estaban involucrados en el tráfico de drogas.
Algunos casos:

– Con el fin de proporcionar fondos encubiertos para el Kuomintang (las fuerzas leales al general Chiang Kai-Shek, que estaban luchando contra el líder comunista Mao Zedong), la CIA ayudó a pasar de contrabando opio de China y Birmania a Tailandia, proporcionando aviones de la empresa Air América, uno de sus «negocios espejo».

– El 13 de abril de 1989, el Informe del Comité Kerry llegó a la conclusión de que los miembros del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América «quienes habían prestado apoyo a los contras, estaban involucrados en el tráfico de drogas […] y los propios elementos de los Contras Nicaragüense, recibieron con su consentimiento asistencia financiera y material de los traficantes de drogas».

– La CIA ha sido acusada de blanqueo de dinero de los fondos Irán-Contra de la droga a través del Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI)

– La CIA también trabajó con el BCCI en armar y financiar la Mujahideen Afgana durante la guerra soviética en Afganistán, utilizando el BCCI para el blanqueo de los ingresos de tráfico de heroína que se cultivaba en la zona fronteriza entre Pakistán y Afganistán, aumentando el flujo de narcóticos a los mercados europeos y de Estados Unidos.

– Son varias las investigaciones locales, estatales y federales que han tenido lugar en relación con el Mena Intermountain Municipal Airport (Arkansas) como punto de recepción de la CIA en el tráfico de cocaína a gran escala a partir de la última parte de los años ochenta.

En particular fue la CIA y el MI6 (las organizaciones de inteligencia a cargo de operaciones ocultas del poder atlantista) los que por excelencia utilizaron la caja negra del dinero del narcotráfico para financiar golpes de estado, movimientos contrainsurgentes y guerrillas tanto de derecha como de izquierda para derrocar gobiernos populares y desestabilizar estados nacionales que no se alinearan según los intereses de los paises imperiales.

A modo de ejemplo algunos de ellos fueron:
El sonado caso Irán-Contras para financiar las guerrillas destinadas a derrocar el gobierno nicaragüense , el financiamiento de las revoluciones de color después de la caída de la cortina de hierro o de los movimientos de la primavera árabe que si bien tenían causas intrínsecas fueron fogoneados externamente, el derrocamiento de Gadafi, financiamiento de los mercenarios, el armamento y las guerrillas del estado islámico ISIS, como también fueron responsables del crecimiento descontrolado de la producción de amapolas en un 1000% en Afganistán después de la invasión de EE.UU, donde los militares y la inteligencia norteamericanos promovieron desde la ocupación territorial el resurgimiento de este inmoral negocio del opio del cual “comisionan” suculentas ganancias.

Tanto en el Triángulo Dorado (opio-heroína) situado en indochina (área fronteriza entre Tailandia, Laos y Myanmar), en la Media Luna Dorada (opio-heroína) situada en el área colindante de Pakistán, Irán y Afganistán o en el Triángulo De Plata (cocaína) situado en el área sudamericana de Bolivia, Perú y Colombia, la CIA ha tenido una importante incidencia siendo permisiva en la producción de droga pero su control principal del sistema estriba sobre los canales de comercialización de los carteles de la droga y sobre el ingreso de la misma a los mercados de consumo donde en este último aspecto han cobrado relevancia los carteles mejicanos, en particular sobre el ingreso al mercado de consumo de EE.UU.

También la CIA y el MI6 a través de testaferros, empresas fantasmas, paraísos fiscales y bancos afines (como el mencionado BCCI de Gaith Pharaon o uno históricamente relacionado con este ámbito como el HSBC británico) tiene incidencia en la creación y facilitación de operaciones de lavado de dinero del narcotráfico donde por supuesto desde ahí también controlan y “comisionan”.

En interesante el relato de Lyndon H. La Rouche en el libro “Narcotráfico S.A. La Nueva Guerra Del Opio” sobre la formación de los principales carteles de la droga: Colombianos (carteles de Cali y Medellín) y la incidencia que tuvo la CIA desde la embajada de EE.UU. en Colombia en esta operación de cartelización del narcotráfico en la década 1970.

Actualmente cobra particular importancia la producción de las drogas de síntesis o “Drogas de Diseño” las cuales están teniendo un papel cada vez más protagónico en el mercado del Narcotráfico ya que cada año aparecen 500 sustancias psicoactivas nuevas según informa el reporte de la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas (UNODC).

Algunos ejemplos de ellos son las anfetaminas, metanfetaminas (cristal, éxtasis), psicotrópicos, LSD, opiáceos como el fentanilo, etc.
Las adicciones, las modalidades de consumo de estupefacientes y el narcotráfico se transforman y se adaptan con gran rapidez, el sistema de corrupción estatal que lo posibilita también.

LAS CAJAS DEL NARCOTRAFICO

La Caja Grande del narcotráfico internacional es manejada por los carteles del narcotráfico internacionales los cuales son controlados principalmente por el MI6 y la CIA, organismos a los cuales los carteles deben “comisionar” para poder funcionar impunemente.
Si bien existen en EE.UU. otros paises organismos públicos y políticas públicas de combate al narcotráfico, donde por ejemplo las requisas de cargamentos son ampliamente publicitadas es en la trastienda oculta donde se desarrolla la verdadera trama del narcotráfico internacional.

De aquí es donde surgen los recursos económicos para las cajas negras manejadas por estos organismos de inteligencia como la CIA y el MI6, recursos que son utilizados para financiar:

-Movimientos insurgentes (guerrillas, terrorismo),
-Movimientos políticos golpistas (Nueva Derecha y Revoluciones de color),
-Movimientos Sociales Fragmentarios del campo popular de paises periféricos (indigenismo, ecologismo fundamentalista, ideología de género, movimientos antivacunas, etc.),
-Revoluciones Democráticas (Golpes institucionales), políticos cipayos alineados con intereses del Bloque Atlantista y funcionarios traidores a sus paises (ministros, legisladores, jueces del Lawfare, etc.)

Como asi también un sinnúmero de ONGs como la Open Society de George Soros, la Red Atlas, la Rand Corporation, NED, etc., que responden a intereses del Norte Colonialista que procuran a través del Poder Blando la desestabilización de gobiernos nacionales de paises periféricos que no se subordinan al Plan Global del Hegemon Americano y el Bloque Atlantista.

También se debe contemplar la faz política de este flagelo internacional que los poderes globales permiten y usufructúan principalmente a través de sus agencias de inteligencia. El narcotráfico tiene como correlato interno en los paises grandes franjas de población que terminan adictos y drogodependientes disminuyendo el potencial político de la sociedad, denigra en sus valores ofreciendo vías muertas a las nuevas generaciones y complejiza aún más a los paises en su problemática interna promoviendo una mayor fragmentación social y por lo tanto un campo popular más débil para enfrentar a sus enemigos imperiales externos a los que solo les interesa expoliar impunemente sus recursos.
No hay que extrañarse de esta falta de escrúpulos en su accionar de los estados imperiales ya que por ejemplo en el Siglo XIX lo hicieron en China con el Opio y en los sesenta del Siglo XX en EE.UU. promoviendo el consumo de drogas en el movimiento Hippie que se oponía al la guerra de Vietnam.

La Caja Chica del narcotráfico del Mercado Local en los paises periféricos y coloniales como la Argentina tiene por principal beneficiario, además de los narcotraficantes locales, a la triada constituida por facciones corrompidas de: el poder político, la justicia, las fuerzas de seguridad en general y dentro de ellas a la policía en particular.

EL PLAN DE TRES ETAPAS A NIVEL NACIONAL DEL NARCOTRÁFICO

El Coronel Seineldín en una conferencia en los 90 hizo una interesante exposición del plan geoestratégico y modus operandi del narcotráfico, que operativamente según él se basa en un mecanismo de tres etapas para sumar los paises en el tablero mundial del mismo:

 Primera: Convertir a la Nación-Objetivo en un país de tránsito y consumo.

 Segunda: Consolidar el tráfico de drogas mediante la penetración y asentamiento territorial de las mafias narcos y sus sicarios (lo cual provoca inevitablemente un incremento de los delitos por las luchas de poder entre mafias, e inclusive ataques a las autoridades que se opongan a sus intereses y las repriman por sus acciones delictivas).

 Tercera: La efectiva instalación de “fabricas” para el procesamiento y/o la producción de drogas (con la eventual protección de algunas corruptas autoridades nacionales y provinciales).

Estas tres etapas solo se pueden desarrollar libremente cuando existe connivencia del poder de estado (político, judicial, fuerzas de seguridad) con los carteles del narcotráfico o directamente cuando no existe voluntad política para combatir al narcotráfico.

Como se puede ver, en la Argentina se cumplieron las tres etapas que mencionaba el Coronel Seineldín y como dijo en su momento el embajador mejicano en la argentina… “el narcotráfico una vez instalado en un país se convierte en un poder económico que termina infiltrando y cooptando en forma profunda a los distintos estamentos del estado, siendo difícil después su desenquistamiento.”

NARCOTRAFICO EN ARGENTINA

Ya en la época de la dictadura militar la argentina se convirtió en país de tránsito y la ruta 34 era la vía principal para el transporte de droga de la dictadura del dictador boliviano García Meza.

En ese tablero mundial del negocio del narcotráfico, la Argentina dejo en los 90 o a principios del segundo milenio de ser exclusivamente un país de tránsito de la droga para pasar a ser un país de producción por poseer los “Líquidos” (precursores químicos para procesar y refinar la droga) y además por la cercanía de puertos de exportación para enviarla a los mercados de consumo.

En la polución evolutiva de este flagelo como consecuencia también la argentina paso a ser un país de consumo con las consecuencias que ello acarrea: violencia delictiva, inseguridad, daños a la salud pública y la progresiva degradación corruptiva de los poderes del estado.

NARCOTRAFICO: UN PROBLEMA DE DECISION POLITICA

En función de buscar soluciones en este ámbito, existen dos aspectos centrales a evaluar respecto a los problemas relacionados al narcotráfico:

Uno es el que genera el narcotráfico con toda su carga de violencia, corrupción de poderes del estado, asesinatos, sicariatos, mafias asociadas al mismo y la perversión de vastas capas de la población, en particular juvenil, cooptadas como dealers, soldaditos, sicarios, etc.

El Otro es su contracara, el consumo de sustancias adictivas por parte de la población, que conlleva a serios problemas sanitarios y de salud los cuales tienen un origen poli causal: angustia y ansiedades por problemas irresueltos, escapismo social, depresión económica laboral, etc., donde debido a ellos la población utiliza las sustancias adictivas y narcóticos como un bastón químico para transitar en la vida, usándolos como una fuente psicológica de satisfacción instantánea o para poder soportar la realidad.

El problema atinente al consumo implica asumir como nación un proyecto político que contemple en primer lugar el aspecto preventivo para lo cual tiene gran implicancia la educación, la posibilidad de realización socioeconómica e inclusión social de los individuos, la promoción de valores comunitarios positivos, los comportamientos responsables y de fuentes saludables de relacionamiento o satisfacción como por ejemplo el deporte, el baile, la música, eventos culturales, etc.

En el aspecto curativo sería necesario instaurar un modelo de abordaje del problema de adicto que no lo criminalice para que el mismo sea permeable a la accion amigable del estado y no a la de los narcotraficantes para los cuales los adictos solo son carne de consumo en su comercio de muerte.

La política de “Guerra a las Drogas” que fue el paradigma operativo adoptado internacionalmente e inaugurado en 1971 por el gobierno de Richard Nixon, después de 50 años de su instauración ha demostrado su inefectividad por lo que habrá que buscar otros marcos conceptuales y paradigmas operativos para enfrentar este flagelo.

En el otro aspecto más relacionado a aspectos políticos, de seguridad e institucionales requiere una accion decidida y enérgica al más alto nivel político.

El núcleo del problema reside en la triada de poder constituida por facciones corrompidas de: el poder político, la justicia y las fuerzas de seguridad en general entre las que cobran relevancia las fuerzas policiales en particular, siendo esta última el brazo más visible que controla y audita la estructura operativa del narcotráfico en el territorio, algo solo factible si las otras dos facciones de la triada lo posibilitan.

Los supuestos poderosos narcos y carteles locales solo son marionetas circunstanciales que son controladas por las facciones corrompidas de esa triada del poder, una vez “quemados públicamente” los narcos son encarcelados, asesinados o sacados de circulación para ser reemplazados por una nueva camada de narcos firmemente controlados y auditados por las facciones corruptas de estos tres poderes públicos, siéndolo operativamente a nivel territorial por facción corrupta la policía.

Los financistas, mesas de dinero y bancos solo son canales necesarios e importantes para el blanqueo y circulación del dinero sucio, pero a nivel nacional no son un factor de poder en el control y manejo del negocio del Narcotráfico.

El problema del narcotráfico a nivel nacional no es un problema de algunas manzanas podridas dentro de la estructura del estado que lo posibilitan, sino que por su magnitud es un problema sistémico que requiere un abordaje de la misma naturaleza para solucionarlo.

Para graficar el estado de situación podríamos utilizar una frase popular que dice… “Cuando el puchero se te quema, no importa si sacas papa, batata, choclo u osobuco, toda la olla tiene el mismo gusto”

El control, combate y eliminación del Narcotráfico a nivel nacional, más allá de sus complejidades intrínsecas, no solo es una cuestión de accion represiva sobre las facciones corruptas de la policía, del poder político, del poder judicial o del control financiero sobre el lavado del dinero sucio (acciones que son necesarias e indispensables) … sino que es principalmente una Decisión Política de Alto Nivel que con un enfoque sistémico establezca un plan que combata este flagelo atacando integralmente el problema y principalmente el núcleo de poder corrupto que lo permite.

A modo de ejemplo, no para imitar ni copiar ya que en ambos casos hubo metodologías cuestionables y criticables, sino para ilustrar con dos casos concretos de la realidad que los problemas de narcotráfico, mafias, corrupción, violencia y seguridad publica son problemas abordables y solucionables si desde el más alto nivel político se toma la decisión firme de hacerlo.

El primer ejemplo es el caso de Singapur que con Lee Kwan Yew a partir de su férrea conducción del gobierno logro transformar la pequeña ciudad-Estado de Singapur, que era centro de contrabando, narcotráfico y prostitución. Singapur de ser una de las zonas más conflictiva del mundo, donde las drogas circulaban como si nada, hoy Singapur es una nación segura, es un país que erradicó la inseguridad y la delincuencia.

El segundo ejemplo más cercano es el gobierno de El Salvador de Nayib Bukele que logro controlar y prácticamente erradicar la delincuencia, la violencia y los asesinatos desde que con firme decisión política le declaró la “guerra” a las pandillas (Maras Salvatruchas) y llevo adelante un decidido plan de accion.

Hasta ahora hay que reconocer en el caso del Narcotráfico en particular, que las políticas llevadas adelante no han servido para morigerarlo ni mucho menos erradicarlo.

Es necesario que aceptemos que “Necesitamos cambiar las cosas si queremos cambiar los resultados”. El cambio necesario indispensable es que desde el más alto nivel político se tome la decisión y se emprenda una accion integral decidida para erradicar este flagelo, si no se hace es que no se sabe, no se quiere o directamente se es cómplice y parte interesada del problema.
Ariel Rolfo

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OPINIÓN

Un Verano Y Un Escenario Posible por Ezequiel Beer

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El pronto paso del verano con parada obligatoria en marzo como un anticipo esperado de las decisiones políticas de todo el arco es un deseo generalizado por casi todos los actores.
Pero los tiempos en Argentina obligan permanentemente a replantear estrategias y tácticas ante la multiplicidad de jugadores que pujan por ser sus pasos como los definitorios.
A veces lo que se consideran avances pueden ser retrocesos por acción propia o por el efecto conjunto del resto.
Quizás no jugar o limitarse a una sinuosa declaración puede ser un paso de avance ante tanta bulla ajena.
Tratemos de concentrarnos en el mapa actual y algunos de sus movimientos posibles para dar luego alguna reflexión pertinente.
La vigencia del Frente de Todos que sostiene desde 2019 al Presidente Alberto Fernández y a la Vice Presidente Cristina Fernández ha sufrido casi desde sus comienzo un duro proceso de desgaste por acción de sus propios integrantes bajo una puja que quizás la media ciudadana todavía no llega a comprender.
La primera evidencia del mismo es la derrota electoral de medio termino que posibilito a la oposición considerar la posibilidad de un retorno al poder perdido dos años atrás.
Allí tampoco se evitaron – o evitan – pujas palaciegas sobre quien debería encarar dicho espacio con vistas a las elecciones presidenciales pero todo indicaría que entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta se encolumnan las voluntades bajo una geografía electoral que los ubica levemente por arriba de un tercio de la voluntad de los votantes.
Pero el otro actor – libertario – todavía sigue mordiendo en la voluntad popular siendo su destino final un incierto aun para los mas expertos en la materia.
Bajo esta sintonía persistir ante una dura batalla electoral bajo el mismo rotulo o bajo los mismos personajes quizás sea una terquedad que pueda re orientar los esfuerzos hacia efectos adversos.
La necesidad de nuclearse bajo un nuevo sello político o frente que oxigene la contienda pueda ser un pequeño paso – quizás necesario – que convoque con mayor legitimidad a una ciudadanía que ha dado mas validez social a la triunfante Selección Nacional que a la totalidad del sistema político.
Por otra parte y en el marco de la totalidad del funcionamiento del nobel sistema democrático se hace evidente la necesidad de una profunda renovación dirigencial que no solo obedece a una cuestión etaria – relevante pero no obligatoria – sino a la percepción por parte de la sociedad de valores por parte de su misma clase política algo que – insisto – no depende solamente de una marca generacional.
Todavía – y pocos – dirigentes pueden mostrar con su trayectoria y experiencia que es posible nadar contra la corriente y tratar de constituir un proyecto común para todos.
Los casi 5 meses que nos separan de la contienda electiva por las PASO pueden ser de carácter extenso en términos temporales pero cortos en términos estratégicos.
Aquellos munidos de horizonte y reflexividad critica quizás puedan encarar un nuevo proceso que exija una amplia convocatoria superadora de tentaciones futuras pero que son de acentuado pasado reciente.
La moneda esta en aire.

Ezequiel Beer
Geógrafo UBA
Analista Político

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